Tiempo de paz para el Frigo-Lean.

tiempo-de-paz-para-el-frigo-leanEn este mes de paz, amor y buen rollismo, y antes de que llenemos el frigo de todo lo anti-Lean para celebrar las fiestas navideñas, teníamos pendiente ayudar a solucionar el conflicto que sin querer Osenseis ha propiciado bajo el terrible titular de Gracias Frigo-Lean por destrozarme la vida. Repasemos lo que contaba nuestro lector.


Estimados Osenseis:

Tengo 2* años y vivo en **** compartiendo piso con tres amigos de toda la vida. Soy un convencido de Lean, un “friki” que diríais vosotros y un fanático del pop-lean. Lo de aplicar lean a la vida cotidiana es un puntazo. Sigo vuestros consejos al pie de la letra. Tanto, que ya he aplicado las 5S al estilo Marie Kondo en mi habitación, en mi puesto de trabajo y en mi piso, aunque me ha originado algún que otro encontronazo con mis compañeros que no acaban de entender por qué hay que tirar cosas si no molestan.

En la cocina puse un tablero kanban para controlar las tareas que debemos hacer cada uno de nosotros, pero soy el único que mueve las notas a través de los diferentes estados: pendiente de hacer, en ejecución, realizado. “No tenemos tiempo para bobadas”, me dicen mis compañeros de piso y eso me pone de mala o***a porque los cuatro estuvimos en el mismo taller de Lean que organizaron en el trabajo, ¿o es que mientras yo escuchaba ellos estaban pensando en los ababoles?

Pero la gota que ha colmado el vaso ha sido haceros caso con el p**o Frigo-Lean. Me costó discutir con mis compañeros para que respetasen cómo había hecho las 5S dentro del frigorífico y eso que le dediqué bastante tiempo a pensar la mejor forma de hacerlo. Me tuve que currar yo solito el ABC de los productos que compramos y cuando les propuse algunas mejoras empezaron a reírse de mí y me dijeron que si es que los listos de Osenseis iban a saber mejor que ellos lo que tenían que tener en su frigo. ¡Qué hasta aquí habíamos llegado!.

Ahora llevamos tres semanas sin apenas hablarnos, la semana pasada fue mi cumpleaños y me regalaron una nevera portátil para que “juegue al Frigo-Lean en mi habitación”, ¡menudos c******s!, pero lo que más me cabrea es que encima me han puesto mote y me llaman “el Muda”.

En el trabajo también me pasa algo parecido, supongo que porque al final todo se contagia. Creo que esto no tiene arreglo, pero quería que supieseis que gracias, amigos de Osenseis, gracias por destrozarme la vida.


Estimado lector, hemos seleccionado tres respuestas para que te quedes con la que mejor te encaje:

  1. Versión rockera: Mándales a la mierda y diles que al próximo que no haga lo que tiene que hacer le vas a poner el tablero kanban de sombrero (anónimo).
  2. Versión pragmática: Olvídate de todo y espera a que surja un problema serio, seguro que entonces te buscarán para que saques la varita mágica de Lean y lo arregles, si es que se puede (Jorel Parker).
  3. Versión diplomática: Propongo que siga firme en sus convicciones, con lo que uno cree y ha probado, además promoviendo estrategias de mejora, y que la filosofía Lean, ayuda a hacernos la vida más fácil, que lo que funciona y nos resulta favorable en nuestras vidas y en las de los demás, debemos estandarizarlo; no existen varitas mágicas, pero sí, actitud de superación y mejora. Que nunca, nunca se rinda y que demuestre a sus compañeros que el trabajo en equipo y cooperar es prioritario a día de hoy y por supuesto, que cada uno tiene su propia percepción. ÁNIMO CHAVAL. Un líder predica con el ejemplo y motiva al resto (Lola Mata).

Dicho esto, algunas reflexiones de los Osenseis:

La dificultad de implantar lean no está en la complejidad de las herramientas, sino en “sincronizar” la forma de pensar de todos los implicados, así que no te desanimes por la actitud de tus compañeros, es muchísimo más habitual de lo que crees.

Esta sincronización lleva tiempo, esfuerzo y paciencia y se consigue hablando, pero sobre todo escuchando a los demás, conociendo sus inquietudes, miedos, preocupaciones… Si dedicas tiempo a profundizar sobre ello tal vez descubras cosas que te sorprendan, como que detrás de ese menospreciar Lean hay un miedo a reconocer que no se sabe en qué consiste, o  que piensan que se cuestiona su valía profesional o personal, etc…

No pongas las soluciones por delante de los problemas. Utilizando una de nuestras frases favoritas: si hay que ir se va, pero ir pa na’… Si no hay un problema o si el remedio no es mejor que la enfermedad, déjate de 5S, tableros kanban ni gaitas… No hay nada que fastidie más que enredar con cosas que no son un problema y sin embargo no atacar los problemas de verdad.

Esperamos que esto ayude y si no, como plan B, siempre puedes optar por saturarles de “buen rollismo navideño”. Si no puedes con tu enemigo, ¡únete a él!

Regresamos con nuestra serie Frigo-Lean en enero. Sed buenos y no machaquéis mucho vuestro frigo.

Consejo lean:

La dificultad de implantar lean no está en la complejidad de las herramientas, sino en “sincronizar” la forma de pensar de todos los implicados.

Dra. Ing. Isabel Muñoz Machín

Socio & Chief Executive Officer (CEO) de Osenseis.

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El retorno del FrigoLean.
Gracias FrigoLean por destrozarme la vida.