Kit básico de herramientas… para aplicar Lean y para mucho más.

Si la semana pasada eran las películas infantiles las que nos daban algunos consejos para ir por la vida profesional y personal siendo Lean:  De ellos aprendí… Lean (y no te imaginas de quién), a partir de esta semana retomamos la serie sobre las 7 Herramientas Básicas de Calidad. Un kit básico de herramientas imprescindibles para aplicar Lean y en general para todo aquello que suene a gestionar con datos y mejora continua… Kaoru Ishikawa es considerado uno de los gurús de la calidad y allá por los años 50 dijo algo así como que: El 95% de los problemas pueden solucionarse aplicando herramientas básicas de calidad En el año 2013 Osenseis se atrevió a desafiar al mismísimo Ishikawa diciendo que: El 95% de los problemas pueden solucionarse aplicando Lean Estamos convencidos de que puede ser así, pero como dice el refranero popular “de gente bien nacida es el ser agradecida”. La aportación de Ishikawa es incuestionable y desde Osenseis queremos hacerle nuestro particular homenaje (y ya de paso aprender divirtiéndonos). Así que desde el próximo jueves, abordaremos cada semana una de las 7 herramientas básicas de calidad: Hoja de recogida de datos Histograma Diagrama de Pareto Diagrama de Ishikawa Diagramas de dispersión Gráficas de control Análisis de Estratificación Que no se asuste nadie que aunque parece muy para “eruditos”, nos lo vamos a aprender todos, e incluso aprovecharemos para resolver algunos grandes enigmas de la civilización moderna, como por ejemplo: ¿una metedura de pata contada mil veces ha sucedido mil veces?, ¿por qué si a ti te gusta llegar pronto, tu pareja hace que siempre llegues tarde?, ¿por qué...

Los principios de Taiichi Ohno #BL03

Una de las características que tienen las personas habitualmente denominadas “normales” es que no les gustan los problemas. Así que es muy posible que salgan huyendo o simplemente que los ignoren cuando se encuentren con alguno. Menos mal que los adictos a Lean no somos normales, je, je, je… Para los que estamos enganchados a esto del Lean, cada problema es un tesoro porque nos permite plantearnos por qué ha pasado y qué podemos hacer para que no vuelva a suceder. Para nosotros la vida es una sucesión de oportunidades para mejorar y nunca de problemas. Taiichi Ohno, ingeniero japonés considerado probablemente el mayor gurú del Sistema de Producción de Toyota TPS (recordemos que con el tiempo el TPS daría lugar a Lean) resumió este sistema en dos principios clave. Si, en sólo dos. Es lo que tienen los japoneses y el Lean, claro, sencillo, breve y al turrón. Ohno decía que esto va de mejorar continuamente, es decir, darle la bienvenida a los problemas y verlos como la posibilidad de fortalecer nuestros procesos o nuestra forma de hacer las cosas para que no se vuelvan a repetir los errores. Bajo esta perspectiva no nos importa quién lo ha cometido o detectado, porque el objetivo no es buscar culpables, sino averiguar el por qué, la causa raíz que lo ha originado para poder eliminarla. Casi nada el cambio de mentalidad que esto supone. Y por si esto fuera poco, otro recordatorio para aquellos que creen que esto sólo dura un rato. Mejorar continuamente es como ser bueno, es para toda la vida… Implicar a las personas significa darles autonomía...

Tiempo de no hacer nada.

Ahora que todos estamos metidos de lleno en la Semana Santa y disfrutando de una u otra manera de unos días diferentes, nuestra propuesta es aprovechar para… no hacer nada. Sí, nada. Nada de nada. De lo provechoso que es no hacer nada ya sabíamos porque desde diferentes perspectivas relacionadas con la psicología han hablado mucho sobre ello, pero hoy Carmen Valverde, Ingeniera especializada en Organización Industrial nos explica desde su blog Lanzamiento Personal, Los beneficios de no hacer nada y el por qué deberías introducirlo en tu rutina y cómo puede ayudarnos a ser más productivos:  “(…) Necesitas tiempo de ocio para despejar tu mente y crear nuevos espacios en tu cabeza para que surjan nuevas ideas para tener un vida más productiva, creativa y, por qué no decirlo, vibrante. Parar no es perder el tiempo, es reducir las probabilidades de que el tiempo que pasas en actividades como el trabajo o las relaciones personales sea desperdiciado o tenga poco valor. Si vives continuamente ocupando y llenando cada minuto de tu existencia con cosas que tienes que hacer, estarás negándole poco o ningún espacio a tu mente para que surjan nuevas ideas y se renueve. (…) Beneficios de no hacer nada En nuestra sociedad obsesionada por la productividad, tendemos a devaluar la práctica de la ausencia de objetivos. Es una prioridad tan baja que realmente no descansamos hasta que nos hayamos agotado por completo. ¿Pero es realmente productivo correr hasta que tu cuerpo y mente están tan fatigados que se niegan a trabajar? Puede existir el peligro de perder la conexión con nosotros mismos sino nos permitimos períodos de pensamiento ininterrumpido en donde surjan el crecimiento personal...

La importancia de lo que no se ve.

Ya en alguna ocasión desde el Recetario hemos hablado de la importancia de que los problemas salgan a la luz, siendo el mayor de todos ellos simplemente el creer que no se tiene ninguno. Habitualmente en las empresas los problemas visibles para los altos mandos son sólo la punta del iceberg, que representa un % muy pequeño del total. Lo que aflora realmente, ese iceberg, no es más que lo visible pero los problemas reales importantes se encuentran justo escondidos debajo: son la base del iceberg y eso es lo que por desgracia no vemos. Obviamente,  llegar a conocer justo lo que está debajo no es fácil y es que vivimos en una sociedad en la que mirar para otro algo cuando algo está fallando o taparlo sin más es lo más habitual. Esta situación se produce hasta en lo más cotidiano. Aún recuerdo cuando de niña mi hermano y yo habíamos hecho alguna trastada gorda y nos esmerábamos ( ahora lo pienso y me sorprendo de lo manitas vs manipuladores que podíamos llegar a ser …) para que cuando llegase mi padre a casa no notase lo más mínimo. Y es que esto en nuestra cultura es algo que se cultiva de pequeños por lo que una vez de adulto el cambio de chip no es sencillo. Recuerdo también que el trabajo estuvimos haciendo durante un tiempo un ejercicio de Team Building con un experto, en principio con el objetivo de poner los problemas sobre la mesa, limar asperezas y fortalecer nuestras relaciones como equipo. ¿Sabéis que ocurrió? Pues que donde supuestamente apenas había problemas empezaron a aflorar...

Lo que las hormigas pueden enseñarte sobre Lean.

  La semana pasada El País publicaba el artículo Las hormigas rescatan a sus ‘soldados’ heridos en el que Joana Oliveira nos cuenta: En el suelo de un bosque húmedo de la Costa del Marfil, 500 hormigas marchan en formación de columna dos o cuatro veces al día para cazar termitas. A menudo, uno de los soldados pierde alguna extremidad en las grandes mandíbulas de su presa y se queda por el camino, pero sus compañeras vuelven y las llevan de vuelta al nido, para que puedan recuperarse. Científicos del Centro de Investigación del Parque Natural de Comoé han observado ese comportamiento de rescate en la especie Megaponera analis, encontrada en África subsahariana. Los responsables del trabajo, publicado este miércoles en la revista Science Advances, sostienen que no hay precedentes de ese tipo de comportamiento en insectos y que los resultados “pueden proporcionar pruebas de que la empatía no es necesaria para que los animales desarrollen acciones de ayuda” hacia los demás.  (…) Frank señala que ese mecanismo es similar a la producción de feromonas responsables por el sentimiento de empatía en los seres humanos —y, “probablemente”, en otros mamíferos—. El investigador matiza, sin embargo, que estas hormigas no son necesariamente altruistas, sino que rescatan a sus compañeras porque eso es lo mejor para la colonia. “Son muy pragmáticas, el individuo no tiene prioridad por sí mismo”, explica. Y es que casi todas las hormigas rescatadas (el 95%) participaron en las expediciones de cacería posteriores, a veces menos de una hora después de sufrir la lesión. Lo primero que nos ha llamado la atención es la cantidad de veces que las hormigas salen al día a cazar, de dos a cuatro veces....