Un poco de Lean doméstico.

Me sigue resultando curioso como el despilfarro invade nuestras vidas sin que la gran mayoría de las veces seamos conscientes de ello. Como defensora del Lean convencida para mí representa una filosofía de vida por lo que no contemplo pretender aplicar Lean en el trabajo y al entrar por la puerta de casa quitarse el traje de “señor o señora Lean” para permitir que el caos vuelva a campar a sus anchas al calor del hogar. El Lean se practica desde casa y cuanto más lo haces más pasa a formar parte de tu más absoluta cotidianidad. Es precisamente el Lean doméstico o de estar por casa (en Osenseis lo llamamos Pop-Lean) el que más me gusta, por un lado por su capacidad de hacerte la vida más fácil y por otro por su abrumador efecto didáctico.  En el post de hoy me dispongo a hacer extensible una de las labores de Osenseis: popularizar el Lean doméstico con un ejemplo práctico y real. Cuando descubrí el Lean decidí ir aplicando esta metodología a tantas tareas de mi día a día como fuera posible. Será porque adoro la cocina y paso en ella muchos ratos entre fogones, que decidí empezar por esta estancia de la casa. Reconozco que en un principio creí que tenía una cocina divina tal cual estaba, pero pronto descubrí que realmente había MUCHO que mejorar. Si bien no fue el principio de mi implementación Lean en la cocina, un día le tocó el turno al lavavajillas del cual os hablaré hoy. Tratándose de un lavavajillas de dimensiones considerables empecé revisando el consumo semanal. Ahí empezó la...

¿Aceptas el desafío minimalista?

Aprovechando estos días de desconexión los Osenseis nos hemos apuntado al desafío minimalista que propone el blog Wasel Wasel, 30 sencillas tareas con las que descubrir lo que realmente es importante en la vida. Según Anuschka Rees la idea clave del minimalismo es quitar lo que no agrega valor a tu vida, para dar cabida a lo que realmente lo hace.   MINIMALISMO ES MENOS Desorden, compromisos de tiempo, pensamientos negativos y relaciones tóxicas MÁS Tiempo, espacio y energía para cosas que realmente te importan   Esencialmente, según Anuschaka, el minimalismo consiste en averiguar qué cosas, personas y actividades son importantes y cuáles no. Suena bastante simple, ¿verdad?. El problema es que demasiado a menudo estamos demasiado atrapados en la rutina diaria para prestar atención a lo que queremos en la vida frente a lo que creemos que debemos querer (según la sociedad, nuestro medio ambiente o nuestras propias convicciones). Perdemos contacto con nuestros valores (o nunca nos damos cuenta de ellos en primer lugar) y luego tratamos de llenar ese vacío de la mejor manera que sabemos: con más cosas, más cosas que hacer, más gente a nuestro alrededor. Llenamos nuestro horario hasta el límite, compramos más de lo que necesitamos, permanecemos pegados a nuestras redes sociales por el miedo a perdernos algo o vamos a evento tras otro, incluso cuando no queremos nada más que estar tranquilamente leyendo en el sofá. Esto del minimalismo nos suena bastante PopLean, así que nos lo quedamos y trataremos de practicarlo, aunque nos cuesta imaginar a nuestro CTO, Iñaki González, alejado de las redes sociales 😉 Relacionado con el minimalismo, te...

7 trucos para tu frigolean (2ª parte)

En nuestra anterior entrega de la serie Frigolean hacíamos referencia a los Siete trucos para elaborar una lista de la compra que nos ayude a ahorrar publicado por El Diario y en el que Jordi Sabaté nos propone siete sencillos hábitos que pueden sernos muy útiles para ahorrar y evitar compras duplicadas y gastos en productos innecesarios. Tener claro cuánto nos podemos gastar al mes Colocar los productos por orden de importancia Hacer inventario de existencias Marcar qué productos son urgentes Crear partidas presupuestarias para cada tipo de producto Esbozar los menús de la semana Una vez en la tienda, marcar qué productos están de oferta. El reto que os planteábamos desde Osenseis es ordenar los 7 trucos anteriores en función de la propuesta que consideres más Lean a la menos Lean. Nosotros lo hemos hecho y es bastante más difícil de lo que parece. Después de darle muchas vueltas, lo vemos así: 1. Esbozar los menús de la semana En el top hemos elegido esbozar los menús de la semana, pero no haciéndolo de cualquier manera, sino utilizando nuestro particular tablero kanban versión Frigolean para diseñar los menús en función de los alimentos que nos interesa consumir prioritariamente para minimizar el desperdicio. 2. Marcar qué productos son urgentes Estrategias de gestión visual, comopor ejemplo marcar en rojo los productos cuya compra es urgente, puede ayudarnos a priorizar y a gestionar mejor nuestro tiempo. De esta forma compramos rápidamente lo que necesitamos de forma inmediata y cuando dispongamos de más tiempo ya haremos una compra más planificada comparando calidades y precios. 3. Colocar los productos por orden de importancia Es...

Gestión Visual. Pequeños cambios, grandes mejoras.

Entramos en la recta final de nuestra serie dedicada a divulgar el botiquín de primeros auxilios Lean (Botiq-Lean para los amigos) que ACIS, la Agencia del Conocimiento en Salud de Galicia, comparte a través de su canal de youtube P2P Investigación e Innovación y que cuenta con los geniales monigotes de Mónica López. Repasemos los contenidos del Botiq-Lean que hemos visto hasta ahora: 1.- Qué es Lean 2.- Las dos caras de Lean 3.- Los principios de Taiichi Ohno 4.- Los 5 principios Lean 5.- El 6 principio 6.- Muda, Muri, Mura 7.- Tipos de Muda 8.- 14 principios de Gestión de Toyota 9.- Lean y Seis Sigma 10.- Cómo implantar Lean 11.- Genchi genbutsu 12.- 5 Por qué 13.- Estandarización 14.- Shojinka 15.- 5S   Lo más complicado es hacer las cosas sencillas y precisamente esa es una de las obsesiones de Lean, simplificar, simplificar, simplificar… para eliminar todo aquello que no es necesario (mudas en el particular argot Lean) y sobre todo para que equivocarse no sea una tarea fácil. ¿Quieres conocer más sobre la gestión visual en menos de un minuto? Los más radicales de Lean dirían que la gestión visual es el “sancta sanctorum” y no seremos nosotros los que les quitemos la razón. Los pasos de cebra nos indican por dónde cruzar la calle, y los semáforos en qué momento debemos hacerlo. Los números del interior del ascensor nos dan información acerca de la planta a la que nos aproximamos. El panel del coche nos permite conocer, con un simple vistazo, si el vehículo funciona correctamente. Las luces de la ambulancia nos indican la...

Papaya que no aporta, a la basura, pero sí importa.

Retomamos el ritmo de la serie Frigo-Lean tras el paréntesis de la semana pasada, motivado por una buena causa, hacernos eco de  de la colaboración que nuestro CTO ha iniciado este año con la Academia de Gestión TEVA y en la que ha aprovechado para hablarles de Cómo aplicar los 5 principios Lean en tu farmacia. Así que dicho esto, al lío, que menudo tomate que hay montado en el frigo de los Osenseis. En realidad tres tomates como tres soles porque los deberes que nos pusimos desde la última entrada Frigo-Lean consistían en proponer al menos tres buenas ideas para ahorrar tiempo, dinero y esfuerzo, teniendo en cuenta que el consumo es para dos adultos y dos niños menores de 10 años. Veamos lo que nos dicen los datos: En primer lugar (y no es por criticar 😉 ) pero echamos de menos los frescos. Vale que el abuelo tenga huerto pero dónde está el pollo, la carne, el pescado… Si esto es un estudio “serio” lo deberíamos haber incluido ¿no?, al fin y al cabo ahí es donde está el gasto fuerte de nuestra cesta de la compra.  Dicho esto sin acritud, ahí van las propuestas de Osenseis: 1.- Ten claras tus prioridades, las decisiones vienen después. Empecemos por el zumo que es el número 1 del ranking. Esta semana hemos comprado 7 litros de zumo envasado de naranja y a la vez 3 kilos de naranja de zumo (un 15% del importe de nuestra cesta de la compra), ¿por qué las dos cosas?. Desde el punto de vista saludable la opción más recomendable es que hagas tus propios...