Feliz verano con apps mejores que Marie Kondo

La semana pasada nuestro CTO, Iñaki González, ya lo adelantaba: “…el resto de los Osenseis está deseando ya cerrar el blog para irse de vacaciones de verano…”. Pues sí, nos lo hemos ganado. Y este final de curso ha llegado con mucho Lean. Por un lado nuestra colaboración anual con la Cámara de Comercio de Valladolid en el Executive Master en Organización de la Producción (La Excelencia en las Operaciones: Lean Supply Chain Management) hablando de Lean Healhcare y por otro lado el Taller Lean Healthcare que organiza la Asociación Española para la Calidad, AEC, en junio. Si te lo perdiste, el 4 de diciembre del 2019 ¡repetimos!, así que reserva tu plaza cuanto antes. Este año os invitamos a que en verano descubráis las aplicaciones que La Vanguardia nos propone en su entrada Estas aplicaciones te permitirán organizar tu casa mejor que Marie Kondo. ¿Mejor que nuestra gurú del orden favorita?. Eso hay que verlo 😊. Ahí va su propuesta: OurHome – Con esta aplicación conseguimos que todas las tareas de casa estén bien definidas y asignadas a cada miembro de la familia. A cada uno se le asigna un usuario, el cual tiene su agenda de tareas que le han sido asignadas. Your Closet – Esta app permite hacerle fotografías a nuestras prendas de vestir y a todos nuestros complementos, creando un armario virtual en nuestro dispositivo. Los podemos clasificar por la estación del año a la que pertenece, por los lugares donde los vamos a usar y establecer incluso un calendario de cuando nos lo vamos a poner. Bring – Es una aplicación pensada para crear una lista...

El #Recetario de Marta: EL MAYOR DE TUS TESOROS.

 En el post de abril del recetario os dije que no hay nada peor que desperdiciar el talento de un profesional de tu equipo. Del mismo modo que no podemos permitirnos el gran lujo de desperdiciar el talento de nadie, lo que tampoco se puede hacer es desperdiciar nuestro más valioso tesoro: el tiempo. ¿Te has parado a pensar en alguna ocasión qué harías sin él? Seguro que sí. Todos y cada uno de los tipos de desperdicio que están descritos dentro de la metodología Lean suponen implícitamente un claro despilfarro de tiempo: si vuelvo a hacer un trabajo pierdo tiempo, si me muevo demasiado pierdo tiempo, si espero pierdo tiempo, si me interrumpen pierdo tiempo… De los 86400 segundos de un día además de dedicarle unos cuantos de ellos al descanso, de nosotros depende invertir el resto en algo productivo. Lo sé, me he convertido en una maniática del aprovechamiento, y está claro que es uno de los peajes que he tenido que pagar debido al Lean. Y lo hago encantada. Además de despilfarrar mucho menos tiempo en mi día a día, el que he ganado lo he invertido en dedicarle mayor tiempo a mi familia, en conocimiento y – por qué no decirlo y esta es una de las grandes ventajas- en autoconocimiento. Ojo, que conste que no lo he logrado en cuatro días pero hoy puedo decir que atrás quedó la reactividad que había arrastrado durante años. Quería conseguir cosas, me enfadaba de mala manera al no lograrlas, pero claro, mis resultados siempre eran igual de pésimos porque nunca hacía nada diferente. Y menudo disgustazo oiga....

Kit básico de herramientas… para aplicar Lean y para mucho más.

Si la semana pasada eran las películas infantiles las que nos daban algunos consejos para ir por la vida profesional y personal siendo Lean:  De ellos aprendí… Lean (y no te imaginas de quién), a partir de esta semana retomamos la serie sobre las 7 Herramientas Básicas de Calidad. Un kit básico de herramientas imprescindibles para aplicar Lean y en general para todo aquello que suene a gestionar con datos y mejora continua… Kaoru Ishikawa es considerado uno de los gurús de la calidad y allá por los años 50 dijo algo así como que: El 95% de los problemas pueden solucionarse aplicando herramientas básicas de calidad En el año 2013 Osenseis se atrevió a desafiar al mismísimo Ishikawa diciendo que: El 95% de los problemas pueden solucionarse aplicando Lean Estamos convencidos de que puede ser así, pero como dice el refranero popular “de gente bien nacida es el ser agradecida”. La aportación de Ishikawa es incuestionable y desde Osenseis queremos hacerle nuestro particular homenaje (y ya de paso aprender divirtiéndonos). Así que desde el próximo jueves, abordaremos cada semana una de las 7 herramientas básicas de calidad: Hoja de recogida de datos Histograma Diagrama de Pareto Diagrama de Ishikawa Diagramas de dispersión Gráficas de control Análisis de Estratificación Que no se asuste nadie que aunque parece muy para “eruditos”, nos lo vamos a aprender todos, e incluso aprovecharemos para resolver algunos grandes enigmas de la civilización moderna, como por ejemplo: ¿una metedura de pata contada mil veces ha sucedido mil veces?, ¿por qué si a ti te gusta llegar pronto, tu pareja hace que siempre llegues tarde?, ¿por qué...

De ellos aprendí… Lean (y no te imaginas de quién).

Si quieres ir por la vida profesional y personal siendo Lean, esto es, poniendo más esfuerzo en lo importante y eliminado lo que no aporta, tal vez no necesites (de momento) volverte loco leyendo libros de gurús japoneses o de expertos dando consejos sobre cómo implantar Lean. De momento para empezar, e incluso para andar un buen trozo del camino, con dar una vuelta por las películas infantiles de los últimos años sea suficiente. David Rees lo ha hecho en forma de canción “De ellos aprendí” y la mayoría de las frases nos suenan a Lean (es lo que tiene estar obsesionado con algo 😊). No te pierdas la canción de David, es fantástica: Nos ha resultado muy difícil hacer una selección de las mejores frases, pero con estas en la mochila tenemos munición para una buena temporada (y si además las recuerdas con la melodía de la canción, ya ni te cuento!!!): Elimina de tu vida si elimina tu sonrisa. Cada día de lluvia tiene su arcoíris. El camino correcto no es el más fácil. Busca lo más vital. Tu identidad es tu posesión más valiosa, protégela a toda costa. Recuerda siempre quién eres y ya está. Pero la mejor de todas indiscutiblemente es la que Dori le dice a Nemo: “sigue nadando, sigue nadando…”. Implantar Lean no es un camino recto, se parece más a un pasito adelante, dos atrás, tres adelante, ahora todo parado, uno a la izquierda, otro atrás, dos adelante, ahora a correr a toda pastilla, ufff … bueno, como la vida misma. Y ante eso lo más importante, además de tener claro qué...

MoSCoW, aclarando mentes aturulladas.

La semana pasada hablábamos San Valeantín en nuestra entrada Cómo seguir enamorado después de 20 años y la semana que viene celebraremos, como todos los años, San Leandro, ese santo que los Osenseis hemos autoproclamado patrón de Lean. Así que entre santo y santo vamos a poner un poco de orden mental a toda esa cantidad de cosas que tenemos que hacer. Lean nos habla continuamente de eliminar lo que no aporta (muda) y nos focaliza en lo que realmente tiene valor, pero no todo es igual de importante y necesario. No sé a vosotros, pero a mí me cuesta horrores priorizar y no te digo nada tener una visión compartida, eso es casi misión imposible. Hace un par de semanas en Por mí… como si se acaba ya el año os contábamos cómo las metodologías ágiles tienen muchos puntos de conexión con Lean y que de hecho se considera que “Ágil” forma parte del universo Lean. Una de las herramientas o técnicas ágiles que he incorporado a mi mochila “de ir por la vida” es la técnica MoSCoW. Así, con este nombre tan chulo, nos ayuda a clasificar las tareas, actividades, requisitos o simplemente cosas que tenemos que hacer en nuestra vida profesional y/o personal: M– Must. Identifica los imprescindibles. Si o si hay que hacerlo, con la ayuda de o a pesar de, pero esto es obligatorio hacerlo. Un imprescindible de nuestra vida cotidiana: tener algo que comer en la nevera. S– Should. Es importante pero no obligatorio. Por ejemplo, poner la lavadora. Si no la pongo sigo teniendo ropa en el armario, pero no tentemos demasiado...