El #Recetario de Marta: SOLTAR LASTRE.

Estamos ya en Diciembre y de nuevo con el comienzo del año vuelven los buenos propósitos y las buenas intenciones para el año siguiente. Francamente creo que es más importante hacer balance, ver si se cumplieron las expectativas que teníamos y sobretodo analizar las causas en caso de que no se hayan cumplido. Llevamos ya años recordando desde Osenseis la importancia de afrontar y sobretodo de hacer aflorar los ERRORES. Y es que son los fracasos los que nos hacen aprender y sobretodo PROGRESAR y MEJORAR. Si hago balance podría decir que en mi caso este NO ha sido un gran año, más allá de lo personal en lo laboral ha sido un año muy poco Lean y eso significa que ha habido mucho desperdicio, diría que demasiado. Pero si alguna cosa ha sido muy pobre es el salario emocional que he recibido. Mis esfuerzos por hacer bien mi trabajo no se han visto recompensados y esto debería ser siempre un motivo de reflexión y análisis. A lo largo de 2018 dos compañeros de distintos departamentos me hicieron un par de comentarios durante dos distendidas conversaciones diferentes que no sólo no he olvidado sino que siempre recordaré. El primero me dijo a raíz de una situación concreta que “aquí no se puede ser tan perfeccionista”. Reconozco que fue como una losa, además de una revelación. Y entré en bucle dándole vueltas a esa corta frase durante días y días. No se puede ser tan perfeccionista, resulta que era, que es, un inconveniente. Pues vaya. Tenemos un problema, y gordo. Resulta que te esfuerzas sin cesar en hacer bien tu...

Un poco de heavy para acabar el año (y para empezarlo).

Para los que hemos pasado nuestra adolescencia escuchando música heavy como AC/DC, Judas Priest, Iron Maiden, Metallica, Saxon, Scorpions… Kiss sólo significaba en aquellos años una cosa: una de las bandas más explosivas y extravagantes en escena, caracterizada por sus locos trajes y maquillajes. Con el paso de los años nos enamoramos y Kiss pasó a tener otro significado “más amoroso” 😊. Ahora Enfermería Tecnológica nos vuelve a hablar de Kiss para recordarnos la importancia de hacer las cosas sencillas en Sanidad, algo muy Lean y con lo que estamos muy obsesionados. Pablo Sánchez nos lo cuenta así de clarito en su entrada El principio KISS en la Sanidad: “Personas perdiéndose por los pasillos del hospital, gente que acaba de salir de hablar con el médico y no sabe muy bien lo que le acaban de decir y citaciones para pruebas que no se sabe ni para qué son ¿Usamos el principio KISS en la Sanidad?  Conduciendo de camino a casa he escuchado en la radio el concepto del principio KISS (acrónimo de “Keep It Simple Stupid”). Según la wikipedia, el principio KISS establece que la mayoría de sistemas funcionan mejor si se mantienen simples que si se hacen complejos; por ello, la simplicidad debe ser mantenida como un objetivo clave del diseño, y cualquier complejidad innecesaria debe ser evitada.  Parece que en lo que a Sanidad se refiere se utiliza más bien poco el principio KISS. Sólo hace falta darse un paseo cualquier día entre semana por los pasillos de cualquier hospital para ver que esto es así. Aquí somos más del KICK (Keep It Complicated King), que se podría traducir cómo “Tú hazlo bien complicado, Rey”.  No hay...

El #Recetario de Marta: por el buen camino.

Una de las lessons learned más trascendentes que aprendí en mi primer viaje Lean es que en cualquier proyecto lo más importante son las personas. Aunque parezca una obviedad, en muchas empresas todavía no se ha llegado a ese convencimiento esencial y es entonces cuando choca que algunos se sorprendan de cómo van las cosas y porqué muchos proyectos no sólo fracasan sino que se quedan a medio camino o ni llegan a comenzarse. Siendo Lean, debemos empezar siempre la casa por sus cimientos y en ellos – tal y como ya hablamos en su día de la casa de Toyota- se encuentran tanto el equipo  humano como la cultura de la empresa. Tras pasar por distintas empresas y comprobar que en la mayoría de ellas fallan los cimientos, la realidad común es la existencia de un desequilibrio en el reparto de ciertos egos que suele conducir a un futuro poco halagüeño. Y es que no se le puede pedir a una plantilla que dé lo mejor de sí, que identifique errores, que innove y aporte soluciones cuando la motivación y el empowerment simplemente, no existen o – si existían- se fueron. Identificadas estas carencias, en este punto tenemos dos caminos: Camino fácil: pensar que eres fantástico pero que desgraciadamente te has rodeado de una pandilla de negados que sólo te generan interminables cefaleas y un insomnio crónico al comprobar como tu cuenta de resultados anual se aguanta con pinzas. (CAMINO ERRÓNEO) Camino Lean: este camino obliga a ponerse la camiseta interior de autocrítica para que -tras convertirse en una segunda piel- no se pueda retirar jamás. A partir...

El #Recetario de Marta: Caer y levantarse.

Steve Jobs tenía por religión la calidad. Eso le permitió volar alto y llegar muy lejos. A pesar de ello, sus éxitos no fueron el resultado únicamente de su propia genialidad. Uno de los secretos de su éxito fue saber rodearse y tener en cuenta  las ideas de todo un equipo, en lugar de estar esperando la idea revolucionaria de una sola persona. De esto va el Lean, y de esto va la mejora continua. Ya hemos dicho en otros posts dentro de Osenseis que la mejora es inifinita, y creo que a estas alturas en las que el Lean nos va resultando más familiar pocos lo cuestionan. El espíritu Lean implica inexorablemente desplazarse hasta el sitio donde tienen lugar las actividades que aportan valor (eso que en Lean llamamos el gemba), y cual Sherlock Holmes lupa en mano dedicarnos ante todo a OBSERVAR. Cómo puedo saber qué está fallando si no observo? Os invito a hacer este sencillo ejercicio de observar y explorar con mucho detalle lo que ocurre pasa a vuestro alrededor unos minutos durante vuestra jornada. Si hacemos ese ejercicio tanto en nuestros respectivos lugares de trabajo, en una tienda, en nuestras propias casas, pronto nos daremos cuenta de que estamos rodeados de desperdicio y de que existe potencial de mejora más que amplio. Del mismo modo que la mejora es infinita me atrevería a decir que el talento también lo es, y es que nadie nace enseñado. Una de las claves de la metodología Lean es no temer al fracaso, asumir que forma parte de nuestro aprendizaje y- por encima de todo- aprender de él....

Ligeros de equipaje.

Mis vacaciones -como seguramente las de muchos de vosotros- han llegado a su fin y tras un par de meses vuelvo con un post en el Recetario. Os voy a confesar que cuando estoy de vacaciones no hago pellas de Lean, sino que el Lean se viene conmigo en mi maleta. Si tú eres de esas personas que prefieren acumular experiencias a acumular trastos y apechusques varios cuando viajas te diré que: El Lean será tu gran compañero de viaje allá donde vayas. Este post te interesa Para los que os estéis preguntando como conseguir que el Lean viaje en nuestra maleta, la clave es tan simple como preparar nuestra maleta prescindiendo de lo que no nos hace falta o dicho de otro modo eliminando el desperdicio. Vale, de entrada el asunto puede hasta resultar agobiante… ¿Pero que voy a eliminar de mi maleta si todo lo que he metido en ella me hace falta? Primer error y primer gran desengaño. No es cierto. Habitualmente hacemos las maletas ‘a lo grande’, “oiga que estoy de vacaciones y me tengo que llevar esto… también esto otro… y esto por si acaso, “po ya que ” estoy esto lo cojo también…” El primer consejo Lean a recordar es que debemos sustituir el famoso “po-ya-que” por el “pa-qué”. Y es que “pa qué” me voy a llevar el paraguas si me voy a la playita y las probabilidades de lluvia son remotas (aplíquese lo dicho a otros objetos basándonos en esa misma regla). Partiendo de lo que casi todos solemos llevar en la maleta cuando nos vamos de viaje de placer, un dilema no del todo infrecuente es: ¿me llevo la tableta...