Lean en Sanidad, de puntillas, pero hasta la cocina del SNS.

Esta misma semana Diario Médico publicaba un artículo titulado El ‘Lean’ ha entrado de puntillas en el SNS para mejorarlo en el que nos cuentan cómo el “método Toyota” ayuda a hacer más eficientes los procesos, agilizando procesos, eliminando tiempos muertos y mejorando la satisfacción de pacientes y profesionales. Según señalan éstas son algunas de las ventajas que aporta el método ‘Lean’, aún un gran desconocido en el Sistema Nacional de Salud, aunque crecen las experiencias. ¿Lean ha entrado de puntillas? Vale, pero hasta la cocina y para quedarse. Y así nos los cuentan a lo largo de este artículo los senseis que han liderado los talleres de la 4ª Edición de las Jornadas El Escorial que organiza anualmente la Fundación Signo y que este año han tenido como temática Practicar el Genchi Genbutsu, aquello de “ir y ver las cosas por uno mismo” para conocer la raíz del problema. Una excelente lectura para este puente sobre la que no haremos ningún “spoiler” pero permitidnos que os adelantemos nuestros titulares favoritos: “Los problemas no se resuelven en los despachos, sino allá donde ocurren”, Ignacio Tornos de KaiLean Consultores. “En las empresas, el 55 por ciento del trabajo no tiene valor añadido; el 35 por ciento son actividades necesarias pero sin valor -en el caso sanitario, tareas burocráticas principalmente-, y sólo el 10 presenta valor añadido”, Cristina Fontcuberta del Instituto Lean. “Uno de los mayores problemas es que solemos culpar de los problemas a las personas y a las circunstancias”, Antonio Campos del Hospital Vall d’Hebron. Así que dicho esto, si quieres saber más cómo aplicar Lean a la gestión de consultas, citaciones, áreas...

Tiempo de no hacer nada.

Ahora que todos estamos metidos de lleno en la Semana Santa y disfrutando de una u otra manera de unos días diferentes, nuestra propuesta es aprovechar para… no hacer nada. Sí, nada. Nada de nada. De lo provechoso que es no hacer nada ya sabíamos porque desde diferentes perspectivas relacionadas con la psicología han hablado mucho sobre ello, pero hoy Carmen Valverde, Ingeniera especializada en Organización Industrial nos explica desde su blog Lanzamiento Personal, Los beneficios de no hacer nada y el por qué deberías introducirlo en tu rutina y cómo puede ayudarnos a ser más productivos:  “(…) Necesitas tiempo de ocio para despejar tu mente y crear nuevos espacios en tu cabeza para que surjan nuevas ideas para tener un vida más productiva, creativa y, por qué no decirlo, vibrante. Parar no es perder el tiempo, es reducir las probabilidades de que el tiempo que pasas en actividades como el trabajo o las relaciones personales sea desperdiciado o tenga poco valor. Si vives continuamente ocupando y llenando cada minuto de tu existencia con cosas que tienes que hacer, estarás negándole poco o ningún espacio a tu mente para que surjan nuevas ideas y se renueve. (…) Beneficios de no hacer nada En nuestra sociedad obsesionada por la productividad, tendemos a devaluar la práctica de la ausencia de objetivos. Es una prioridad tan baja que realmente no descansamos hasta que nos hayamos agotado por completo. ¿Pero es realmente productivo correr hasta que tu cuerpo y mente están tan fatigados que se niegan a trabajar? Puede existir el peligro de perder la conexión con nosotros mismos sino nos permitimos períodos de pensamiento ininterrumpido en donde surjan el crecimiento personal...

Aplicaciones atípicas de la Thermomix.

Mi padre es de francés. No estudió inglés en su época porque no era el idioma que se estilaba entonces y ha maldecido no haberlo hecho cuando era un niño en infinidad de ocasiones. Realmente es una espina que tiene más que clavada, así que por puro amor propio más que por necesidad se apuntó a varias academias ya de adulto. Y el asunto terminó siendo una relación dual a veces de amor a veces de odio intenso hacia esa lengua… En este momento se encuentra de nuevo en fase de romance con la lengua inglesa y a pesar de la edad no quiere dejar sin resolver lo que él siente como un fracaso personal, cual una relación sentimental fallida. Pues bien, hace pocos días le llamó la atención un libro que yo leía titulado “Sanidad Lean” (que por cierto os recomiendo totalmente sobretodo si tenéis interés en el tema de Healthcare) y no pudo evitar comentar: “– ¿Qué es eso de Lean? ¿De qué va? ” Obviamente ahí ya empecé a tragar saliva, mientras recordaba este post en el que hace un año Isabel Muñoz, CEO de Osenseis, puso a prueba a los alumnos del Máster  Lean Manufacturing de la Escuela Lean de Renault al preguntarles cómo explicarían a su abuela qué es Lean. Así que ahí estaba yo con mi embolado, teniendo que explicar de qué va el Lean a mi propio padre al que le había dado por preguntar y – conociéndolo – no iba a conformarse con cualquier respuesta. Sin pestañear demasiado tuve que pensar con rapidez y buscar alguna analogía que me permitiese explicarle...

Cuatro razones por las que seguir amando a Lean.

  Lo nuestro por Lean debe ser amor del bueno porque a pesar de los años, y ya son muchos, nos sigue gustando como el primer día (o más). La OCDE nos ha dado cuatro razones para seguir practicando el Love-Lean en su informe “Tackling Wasteful Spending on Health” ya que después de revisar el informe completo, hemos encontrado estos cuatro capítulos en los que la OCDE prescribe Lean como medida para acabar con el despilfarro sanitario: Capítulo 1. Gasto ineficaz y desperdicio en los sistemas de salud (página 40) Puede reducirse el desperdicio mejorando la eficiencia de los procesos internos dentro de los hospitales. En este sentido las organizaciones sanitarias han empezado a aprender de otros sectores. “Lean Management” fue inicialmente desarrollado para mejorar la eficiencia del sector automovilístico, pero la aplicación de estas técnicas en sanidad (por ejemplo definiendo procedimientos estándar o implementando sistemas de reposición más eficientes) ha llevado a mejorar la productividad  y reducir el desperdicio. Comentario Osenseis: Es una buena noticia que hablen de desperdicio (aunque no nos guste mucho esa palabra) porque es una forma de poner el foco de atención en que hay tareas o actividades que se realizan en sanidad que no aportan valor para el paciente o usuario y que por tanto pueden ser eliminadas. Capítulo 2. Proporcionar cuidados sanitarios correctos: reducir cuidados de bajo valor y eventos adversos (página 77) Una falta de organización y coordinación entre las partes implicadas puede originar una deficiente transmisión de información, falta de comunicación o de entendimiento, comprometiendo los cuidados del paciente. Por consiguiente, los pacientes podrían recibir medicación que no necesitan o...

Ahora que ya lo sabemos todos… ¿qué?

Los ministros de Sanidad se reúnen hoy en París para hablar, entre otras cosas, de un trabajo que la OCDE ha divulgado sobre el gasto sanitario y del que nos enteramos la semana pasada leyendo el periódico La Rioja, mientras tomábamos un café en un bar. La noticia, de la agencia EFE, señala que “La OCDE cree que un quinto del gasto sanitario se usa de forma inadecuada”. La OCDE, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, no es precisamente uno cualquiera que pasaba por ahí. 34 países forman parte de este  Organismo Internacional de carácter intergubernamental cuyo objetivo es trabajan conjuntamente  para enfrentarse mejor a los desafíos económicos, sociales y de buen gobierno, acentuados con la globalización, y para aprovechar mejor las nuevas oportunidades que surgen. Entre las cosas que este Organismo dice: Alrededor de una quinta parte del gasto en sanidad no se utiliza de forma adecuada, algo que acentúa la presión sobre las arcas públicas que van a tener que afrontar los efectos del envejecimiento de la población, según un informe de la OCDE sobre la lucha contra el despilfarro publicado hoy. En torno al 10 % de las hospitalizaciones dan lugar a “hechos indeseables” como consecuencia del tratamiento, y eso incrementa los costos de los centros entre un 13 y un 16 %, señaló la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). De acuerdo con algunos estudios, del 28 al 72 % de todos ellos, según los países, podrían evitarse. En los países miembros de la organización, entre el 12 y el 56 % de los ingresos hospitalarios de urgencia son por...