Romper con la espera.

En un congreso de mi especialidad reciente escuchaba como en una conferencia sobre management un ponente hablaba de las obras recientes que estaba haciendo en la clínica de la que es propietario. Había decidido crear un espacio más diáfano colocando cristal translúcido en los despachos y minimizar el número de paredes. De este modo decía que el paciente  “toleraría mucho mejor la espera”. Revisando el excelente análisis que ha realizado David Maister (un auténtico maestro de la psicología de las esperas), me detuve en el punto en el que hace esta reflexión: “cuanto más valioso o premium se considera un servicio, más tolerable será la espera para el cliente”. Los que nos dedicamos a healthcare sabemos que es una verdad como un templo. No nos gusta hacer cola cuando vamos a un restaurante, no nos gusta esperar cuando encontramos un atasco, detestamos hacer cola con el carrito de la compra en el supermercado… En cambio, cuando vamos al médico toleramos y asumimos la espera con asombrosa parsimonia, a pesar de incomodarnos. Para colmo, el tiempo de espera es habitualmente superior al tiempo del servicio prestado. Estamos todos de acuerdo en que no hay servicio más premium que el cuidado de la salud, por lo que cuando un paciente acude al médico además de brindarle un servicio de calidad se impone ineludiblemente minimizar sus tiempos de espera. Desde una perspectiva Lean, la espera es desperdicio y, por tanto, debemos minimizarla y, siempre que sea posible, debemos eliminarla. Poner fin a nuestra relación de años con la espera no parece una tarea fácil, pero no es ni mucho menos imposible. Es...

Descubre los 7+1 tipos de Muda en sólo 40”

Si en nuestra última entrada del Botiq-lean os presentábamos a los tres enemigos de Lean: desperdicio (muda), desequilibrios en las cargas de trabajo (mura) y estrés físico o mental (muri), hoy queremos reflexionar sobre los diferentes tipos de muda que podemos encontrarnos. Y ¡cómo no!, una vez más, de la mano de los monigotes del Botiq-Lean, el particular botiquín de primeros auxilios Lean que ACIS, la Agencia del Conocimiento en Salud de Galicia ha compartido en Youtube a través de su canal P2P Investigación e Innovación. ¿Repasamos primero este video de 40”?: En resumen, actividades que no aportan valor añadido, también conocidas como Muda, despilfarro o desperdicio, podemos encontrar de los siguientes tipos: Sobreproducción. Hacer cosas que nadie ha pedido pero que hacemos “por si acaso”. ¿No sería mejor preguntar? Tiempo. Esperar, esperar, esperar… ¿a qué?. Transporte. Traer y llevar personas, cosas o papeles. ¿Pero es que no existe el mail o Skype? Inventario. Almacenar materiales o papeles, ¿por si hay un holocausto nuclear, por ejemplo? Procesos: Hacer tareas que pueden automatizarse o que son totalmente superfluas. Parodiando al famoso: si hay que ir se va, ¿pero ir pa na’?, nosotros decimos eso de: si hay que hacer se hace, ¿pero hacer pa na’?. Movimientos: Mientras buscas, quitas y pones se nos va pasando el rato, ¿pero hemos hecho algo de provecho? Defectos. ¿Por qué hacer las cosas bien a la segunda o a la tercera pudiéndolo hacer a la primera? Pero el peor muda de todas ellos es, sin lugar a dudas, el talento infrautilizado de las personas. En Lean consideramos que es vital hablar, preguntar y consensuar...

Descubre quiénes son los 3 enemigos de Lean en tan sólo 42”

No se puede caer bien a todo el mundo, ¡es la vida! A Lean tampoco le cae bien tres tipos y de eso trata el video número 6 del Botiq-Lean, el particular botiquín de primeros auxilios Lean que ACIS, la Agencia del Conocimiento en Salud de Galicia ha compartido en youtube a través de su canal P2P Investigación e Innovación. Antes de entrar en detalles, veamos primero como los geniales monigotes de Mónica López nos presentan en 42 segundos a los peores enemigos de Lean, también conocidos como las 3M: Muda, Mura, Muri. Muda. También conocido como despilfarro o desperdicio. Son todas aquellas actividades que no aportan valor, que son innecesarias y que por tanto implican un consumo excesivo de recursos como tiempo, espacio, personas, dinero… Seguro que tan sólo leyendo esto se te ocurren multitud de ejemplos relacionados con tu trabajo y/o vida personal y si no, repasa todo lo que has hecho hoy o abre tu armario, trastero, frigorífico… ¿hay o no hay mudas en tu vida?. En nuestra próxima entrada del Botiq-lean profundizaremos más sobre los diferentes tipos de mudas que podemos encontrarnos para que no se nos escape ni uno sólo de ellos (je je, je… prepárate porque va a ser algo así como el Pokemon Go versión Lean: Muda Go). Mura. Puedes encontrarlo también bajo la forma de irregularidad, inconsistencia, incumplimiento o variación no prevista. Sería algo así como que unas veces apenas tengo trabajo y otras voy completamente desbordado. Ejemplos típicos podrían ser no estudiar en todo el trimestre para darnos luego la gran panzada, amontonar varias lavadoras para planchar y luego sentirte...

Más alimento y menos desperdicio… con FrigoLean.

Retomamos la serie FrigoLean tras el paréntesis veraniego para aprender Lean utilizando nuestro frigorífico y ya de paso gestionarlo mejor para ahorrar tiempo y dinero, ¿o era al revés, gestionar mejor el frigo y ya de paso aprender Lean? No nos liemos, tanto monta, monta tanto… Navegando por internet hemos encontrado esta genial publicación del 2014 del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente GUÍA PRÁCTICA PARA EL CONSUMIDOR: CÓMO REDUCIR EL DESPERDICIO ALIMENTARIO “Buen Aprovecho” que busca abordar de forma amena y constructiva la problemática actual y ofrece las claves para que cada ciudadano contribuya, desde sus hogares, a reducir los alimentos desechados. Además de información sobre el desperdicio alimentario, la guía explica todos los pasos para qué el consumidor pueda realizar una auditoría del desperdicio en su hogar, y ofrece 10 claves para reducirlo. El documento informa sobre la dieta mediterránea, aporta tablas de alimentos para su consumo en temporada, facilita la interpretación de los etiquetados, ofrece consejos para conservar los alimentos correctamente y, finalmente, propone una serie de recetas para aprovechar las sobras elaborando menús sabrosos. Como no puede ser de otra manera, habla del frigorífico, así que te mostramos un pequeño extracto y te animamos a que consultes esta guía, ¡seguro que descubres trucos interesantes! Para aquellos que necesitéis un recordatorio antes de tomar carrerilla de nuevo con la serie FrigoLean, aquí tenéis una recopilación de todas las entradas que llevamos hasta el momento: Descubre el OFNI Disfruta criticando Tu frigo derrocha dinero Echando cuentas Las 5 palabrotas Lean Batman vs Superman, ¿lo mismo le pasa a Salud vs FrigoLean? La Summa Maestra Kunfú del FrigoLean...

Lean callejero.

Volvemos a hablar de Lean de la forma que más nos gusta, Pop-Lean o Lean callejero, el de andar por casa, vamos.  Y en este caso viene de la mano de uno de nuestros blogs favoritos sobre Lean, el de Auren, que nos traslada ni más ni menos que hasta un restaurante de Tokio en el que se han tomado muy en serio eso de eliminar todas las tareas que no aportan valor añadido. Veámoslo en este video: [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=oT4B_e40pWo&w=420&h=315] Auren (@leanauren) nos cuenta que la carta de este restaurante está dividida en dos tipos de productos: ALTA ROTACIÓN: Es decir, aquellos platos más consumidos por los clientes, o que más interés tiene en ofertar la empresa. Estos productos se cocinan contra un stock en movimiento que gira de manera continua por un “anillo” de cinta. Al consumir una unidad en cualquier mesa, se repone la unidad en la cocina. Es fundamental que no se cocinen por lotes, o de otra manera le llegarían platos idénticos a las mesas provocando una posible insatisfacción. BAJO DEMANDA: Sin embargo para los platos “especiales”, los que requieren algún tipo de personalización o simplemente tienen una demanda baja, el cliente hace su pedido sobre una pantalla táctil. Esto genera una orden a la cocina que prepara y suministra el plato en pocos minutos. Estos platos lógicamente se mueven por una cinta distinta. El diseño del restaurante no se queda sólo en el suministro de platos a las mesas, sino también en el flujo de recogida de los platos. No hace falta que alguien pase por las mesas para recoger. Hay un circuito estanco (para evitar...