Parkinson. El nuevo enemigo de Lean.

Y no nos referimos a la enfermedad. A los enemigos que ya conocíamos de Lean (los de siempre, vamos): Muda -desperdicio-, Mura -irregularidad- y Muri -sobrecarga-, nosotros proponemos añadir las tres Leyes fundamentales de Parkinson enunciadas por el británico Cyril Northcote Parkinson en 1957 y que dicen lo siguiente: “El trabajo se expande hasta llenar el tiempo de que se dispone para su realización”. Traducido a Lean suena a algo así como “El trabajo se llena de actividades que no aportan valor añadido hasta completar el tiempo de que se dispone para su realización”. Que si lo vuelvo a imprimir en color, que si no me gusta como queda esta gráfica y la retoco catorce veces más, que si se lo envío a fulanito que no tiene nada que ver con el tema a ver qué opina. Lo que nuestro abuelo favorito, el de Antonio Fernández, seguramente diría que es “estar matándola”. “Los gastos aumentan hasta cubrir todos los ingresos”. Sería la versión económica del anterior: por un poco más, ya que estamos, no sea que luego no pueda, siempre he tenido el capricho, falta no me hace pero es una oportunidad tan buena… Al final nuestra economía asfixiada por cosas que muchas veces no nos aportan nada (o muy poco). “El tiempo dedicado a cualquier tema de la agenda es inversamente proporcional a su importancia”. Nuestra favorita, sin duda. Tal vez sea porque la sufrimos constantemente. Si tenemos en cuenta que desde una perspectiva Lean esta ley debería escribirse como: “El tiempo dedicado a cualquier tema de la agenda es directamente proporcional a su importancia para el cliente o usuario final“....

Aplicaciones atípicas de la Thermomix.

Mi padre es de francés. No estudió inglés en su época porque no era el idioma que se estilaba entonces y ha maldecido no haberlo hecho cuando era un niño en infinidad de ocasiones. Realmente es una espina que tiene más que clavada, así que por puro amor propio más que por necesidad se apuntó a varias academias ya de adulto. Y el asunto terminó siendo una relación dual a veces de amor a veces de odio intenso hacia esa lengua… En este momento se encuentra de nuevo en fase de romance con la lengua inglesa y a pesar de la edad no quiere dejar sin resolver lo que él siente como un fracaso personal, cual una relación sentimental fallida. Pues bien, hace pocos días le llamó la atención un libro que yo leía titulado “Sanidad Lean” (que por cierto os recomiendo totalmente sobretodo si tenéis interés en el tema de Healthcare) y no pudo evitar comentar: “– ¿Qué es eso de Lean? ¿De qué va? ” Obviamente ahí ya empecé a tragar saliva, mientras recordaba este post en el que hace un año Isabel Muñoz, CEO de Osenseis, puso a prueba a los alumnos del Máster  Lean Manufacturing de la Escuela Lean de Renault al preguntarles cómo explicarían a su abuela qué es Lean. Así que ahí estaba yo con mi embolado, teniendo que explicar de qué va el Lean a mi propio padre al que le había dado por preguntar y – conociéndolo – no iba a conformarse con cualquier respuesta. Sin pestañear demasiado tuve que pensar con rapidez y buscar alguna analogía que me permitiese explicarle...

Celebramos San Leandro con el Recetario de Marta.

Un año más celebramos San Leandro, el santo que desde Osenseis proponemos como patrón de Lean. Si los feos tienen un santo, San Drogón, los que tienen miedo a las avispas, San Friard y hasta internet, San Isidoro de Sevilla (no hemos fumado ni bebido nada raro, ¡os lo prometemos!. Todos estos santos “raros” los hemos leído en este enlace), los adictos a Lean defendemos el 27 de febrero como nuestro día. En esta ocasión hemos querido compartirlo con una persona muy especial para Osenseis, Marta Jorge, médico oftalmólogo y especialista en metodología Lean que cada mes nos regala desde su sección El recetario de Marta su sabiduría y conocimiento. ¡Qué disfrutéis! Hace unos días en la consulta de camino a uno de los despachos al que acudo una gran cantidad de veces en el día pasé por delante de la sala de espera y – como tantos otros días- estaba a rebosar. Todavía no había decidido cuál sería el contenido de este mes en el Recetario pero en ese momento tuve claro que hoy el desperdicio iba a ser el protagonista, entendiendo como tal desde una óptica Lean a todo aquello que no aporta valor a un producto, en mi caso al paciente. En Lean existen 7 tipos de desperdicios muy conocidos y ampliamente descritos, e independientemente de cuál de ellos estemos hablando lo que está claro desde una perspectiva Lean es que debemos eliminarlos siempre que sea posible. Si miramos a nuestro alrededor estamos rodeados de desperdicio gran parte del día.  No hay más que echarle un vistazo a nuestra propia nevera, aunque a estas alturas estoy...

Cuatro razones por las que seguir amando a Lean.

  Lo nuestro por Lean debe ser amor del bueno porque a pesar de los años, y ya son muchos, nos sigue gustando como el primer día (o más). La OCDE nos ha dado cuatro razones para seguir practicando el Love-Lean en su informe “Tackling Wasteful Spending on Health” ya que después de revisar el informe completo, hemos encontrado estos cuatro capítulos en los que la OCDE prescribe Lean como medida para acabar con el despilfarro sanitario: Capítulo 1. Gasto ineficaz y desperdicio en los sistemas de salud (página 40) Puede reducirse el desperdicio mejorando la eficiencia de los procesos internos dentro de los hospitales. En este sentido las organizaciones sanitarias han empezado a aprender de otros sectores. “Lean Management” fue inicialmente desarrollado para mejorar la eficiencia del sector automovilístico, pero la aplicación de estas técnicas en sanidad (por ejemplo definiendo procedimientos estándar o implementando sistemas de reposición más eficientes) ha llevado a mejorar la productividad  y reducir el desperdicio. Comentario Osenseis: Es una buena noticia que hablen de desperdicio (aunque no nos guste mucho esa palabra) porque es una forma de poner el foco de atención en que hay tareas o actividades que se realizan en sanidad que no aportan valor para el paciente o usuario y que por tanto pueden ser eliminadas. Capítulo 2. Proporcionar cuidados sanitarios correctos: reducir cuidados de bajo valor y eventos adversos (página 77) Una falta de organización y coordinación entre las partes implicadas puede originar una deficiente transmisión de información, falta de comunicación o de entendimiento, comprometiendo los cuidados del paciente. Por consiguiente, los pacientes podrían recibir medicación que no necesitan o...

Ahora que ya lo sabemos todos… ¿qué?

Los ministros de Sanidad se reúnen hoy en París para hablar, entre otras cosas, de un trabajo que la OCDE ha divulgado sobre el gasto sanitario y del que nos enteramos la semana pasada leyendo el periódico La Rioja, mientras tomábamos un café en un bar. La noticia, de la agencia EFE, señala que “La OCDE cree que un quinto del gasto sanitario se usa de forma inadecuada”. La OCDE, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, no es precisamente uno cualquiera que pasaba por ahí. 34 países forman parte de este  Organismo Internacional de carácter intergubernamental cuyo objetivo es trabajan conjuntamente  para enfrentarse mejor a los desafíos económicos, sociales y de buen gobierno, acentuados con la globalización, y para aprovechar mejor las nuevas oportunidades que surgen. Entre las cosas que este Organismo dice: Alrededor de una quinta parte del gasto en sanidad no se utiliza de forma adecuada, algo que acentúa la presión sobre las arcas públicas que van a tener que afrontar los efectos del envejecimiento de la población, según un informe de la OCDE sobre la lucha contra el despilfarro publicado hoy. En torno al 10 % de las hospitalizaciones dan lugar a “hechos indeseables” como consecuencia del tratamiento, y eso incrementa los costos de los centros entre un 13 y un 16 %, señaló la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). De acuerdo con algunos estudios, del 28 al 72 % de todos ellos, según los países, podrían evitarse. En los países miembros de la organización, entre el 12 y el 56 % de los ingresos hospitalarios de urgencia son por...