Tiempo de paz para el Frigo-Lean.

En este mes de paz, amor y buen rollismo, y antes de que llenemos el frigo de todo lo anti-Lean para celebrar las fiestas navideñas, teníamos pendiente ayudar a solucionar el conflicto que sin querer Osenseis ha propiciado bajo el terrible titular de Gracias Frigo-Lean por destrozarme la vida. Repasemos lo que contaba nuestro lector. Estimados Osenseis: Tengo 2* años y vivo en **** compartiendo piso con tres amigos de toda la vida. Soy un convencido de Lean, un “friki” que diríais vosotros y un fanático del pop-lean. Lo de aplicar lean a la vida cotidiana es un puntazo. Sigo vuestros consejos al pie de la letra. Tanto, que ya he aplicado las 5S al estilo Marie Kondo en mi habitación, en mi puesto de trabajo y en mi piso, aunque me ha originado algún que otro encontronazo con mis compañeros que no acaban de entender por qué hay que tirar cosas si no molestan. En la cocina puse un tablero kanban para controlar las tareas que debemos hacer cada uno de nosotros, pero soy el único que mueve las notas a través de los diferentes estados: pendiente de hacer, en ejecución, realizado. “No tenemos tiempo para bobadas”, me dicen mis compañeros de piso y eso me pone de mala o***a porque los cuatro estuvimos en el mismo taller de Lean que organizaron en el trabajo, ¿o es que mientras yo escuchaba ellos estaban pensando en los ababoles? Pero la gota que ha colmado el vaso ha sido haceros caso con el p**o Frigo-Lean. Me costó discutir con mis compañeros para que respetasen cómo había hecho las 5S dentro...

El nuevo Kamasutra se llama Lean.

El verano es el momento perfecto para intentar huir de tus adicciones, o para dejarte llevar por ellas, quien sabe… Nosotros hemos preferido optar por lo primero y conscientes de que nuestra obsesión por Lean roza lo patológico hemos hecho un gran esfuerzo para que los libros sobre Lean no pisen la piscina ni la playa, que esos apuntes y artículos que tenemos pendientes de revisar no salgan del cajón y hemos conseguido no whatsapear entre los Osenseis cada brillante idea (o no tanto) relacionada con Lean, que se nos ocurría después de bebernos varios Gin Tonic en estas calurosas noches. Nos hemos esforzado tanto que ahora casi parecemos personas normales 😉 Pues bien, todo esto nos ha durado hasta la semana pasada, porque refugiados al pie de la piscina en lecturas supuestamente más frívolas hemos tropezado con los Diez mandamientos de los gurús del orden del Architectural Digest en el que al grito de “si el DiY (Do it Yourself) es el nuevo yoga, el orden es el nuevo porno” proclaman que “millones de personas suspiran extasiadas ante la idea de un armario, una habitación o una cocina en la que todo está en su sitio, en la que no sobra nada. La prueba la encontramos en el éxito de un nuevo tipo de gurús de autoayuda que prometen (y según sus legiones de seguidores, consiguen) llevarnos a la felicidad y la paz mental a través de sus ideas de organización, novísimas y que contradicen muchas de las ideas que teníamos sobre el orden e incluso la propiedad. (…) Se acabaron las excusas. Tu casa y tu vida...

FrigoLean Experience 5: Las 5 palabrotas Lean

En nuestra anterior entrega del FrigoLean os animábamos a que nos propusieseis alguna herramienta Lean para aplicar a nuestro frigo, una vez que ya teníamos diagnosticado y cuantificado el alcance del problema (según el frigo de Osenseis, tiramos al año unos 1.290€ en comida). Como diría alguno que tenemos por aquí cerca, ni herramientas, ni herramientos, lo que hay que hacer es lean, pero lean del verbo leer. Sin ir más lejos, la semana pasada leíamos en El Confidencial un artículo Once ‘life hacks’ para sacar todo el partido a tus electrodomésticos con algunos trucos para facilitarnos el día a día de nuestros electrodomésticos del hogar, optimizar su uso y ahorrar tiempo y dinero. Nuestro truco o “like hack” preferido es el titulado “limpieza para vagos”, en lugar de limpiar las baldas de la nevera puedes envolverlas con papel de forrar libros. No hay nada más que cambiarla periódicamente conforme se ensucie. Leído esto, y volviendo a la caja de herramientas Lean, la propuesta de Osenseis es hacerle a nuestro frigo una pasadita por las 5S. La definición poplean de las 5S sería “poner cada cosa en su lugar y un lugar para cada cosa”. ¿Recordamos en qué consisten?   5S ¿Qué implica? FrigoLean Clasificación Seiri Separar lo necesario de lo que no lo es Sólo tiene lo que realmente necesita. Las cantidades se ajustan al consumo real. No hay productos caducados. Orden Seiton Colocar cada cosa en su lugar Todos los productos están visibles. No hay productos escondidos. Limpieza Seisō Eliminar la suciedad El frigo está limpio como la patena. Normalización Seiketsu Señalizar anomalías, identificar dónde debe estar...

Sin Manual de Instrucciones

La vida viene sin manual de instrucciones. Para todo lo demás, podemos construirlas. De hecho, cuando nos preguntáis cómo se podría empezar a aplicar Lean en el puesto de trabajo, desde Osenseis os hacemos tres propuestas: Crea buen rollo. Lean es mejora continua a través de la implicación de las personas. ¿Cómo vamos a mejorar en un mal ambiente de trabajo?. Aplica las 5S. Recuerda nuestra explicación poplean de las 5S: un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar. Estandariza. Crea tu propio Manual de Instrucciones de cómo deben hacerse las tareas críticas de tu puesto de trabajo. Hablando de estandarización, nuestros amigos de Kailean reflexionan sobre ello: Estandarización y disciplina, en una reciente entrada de su blog. Y además lo hacen en el estilo poplean que nos gusta, en este caso, a través del ejemplo del cambio de las válvulas del radiador de casa. Si queréis conocer los detalles, os animamos a leer su entrada, de la que os mostramos su reflexión final: Habitualmente cuando hablo con clientes sobre la estandarización, surge un comentario sobre la indisciplina de los españoles. Es cosa cultural, dicen. Sin embargo, el problema es muchas veces que simplemente no existe un estándar, o si existe no se cumple. (…) el análisis de por qué se produce un fallo tiene una primera fase que normalmente olvidamos: El análisis de ventana. El análisis de un problema se puede resumir en la siguiente tabla: De los cuatro escenarios posibles, sólo uno supone un problema de disciplina. Sin embargo, la mayor parte de los casos asumimos que este es el problema raíz, y que...

El frigo Lean es más sano.

La semana pasada hablábamos del best seller de Marie Kondo (KonMari) titulado La magia del orden y de sus dos principios absolutos: eliminar lo que no es necesario y ordenar, que nos recuerdan sospechosamente a las 5S y nos permite acercar Lean a nuestra vida diaria, bajo eso que a Osenseis le gusta llamar Poplean. No sabemos si esto es una moda más, o una nueva forma de pensar que ha llegado para quedarse (confiamos en que sea esto último), pero en la revista Vogue de este mismo mes (edición digital) nos siguen hablando de hacer limpieza –literal y mental– y simplificar la vida, en este caso con nuestras prendas de vestir: Todos los días se repite la misma secuencia sin apenas cambios: suena el despertador, te das una ducha rápida y, aún con el albornoz puesto, abres el armario y piensas, ¿qué me pongo hoy?. Y todos los días, casi sin excepción, a esa pregunta siempre le sigue el silencio o, más exactamente, el silencio resonando en un armario atestado de ropa. Caroline Rector se atrevió a salir de esa dinámica más propia de Atrapado en el tiempo que de una escena doméstica cotidiana y decidió que la solución pasaba por hacer limpieza –literal y mental– y simplificar su vida. Se paró, hizo cálculos y decidió que solo necesitaba 37 prendas para vivir, 37 prendas con las que sentirse cómoda sin acumular de forma innecesaria, 37 prendas con las que vestirse en cualquier circunstancia o situación. Y resulta que funciona: ella lleva 5 temporadas haciéndolo –y contándolo en su blog. No creo que pudiese sobrevivir con sólo 37 prendas (aunque mi marido esté convencido de...