Lean Higher Education

Lean Production, Lean Manufacturing, Lean Management, Lean Thinking, Lean Healthcare… ¿es posible que haya aún más “Lean” por descubrir?

La respuesta es “sí” y la razón es simplemente que la forma de pensar “Lean” es aplicable, en principio, a todo tipo de actividades.

Una de ellas, hasta hace poco “suspendida” a causa de nuestro amigo Covid-19 -el coronavirus más famoso del mundo-, es la Educación Universitaria. La crisis sanitaria ha demostrado cómo, en apenas unas horas, es posible transitar de la educación presencial tradicional a la educación “digital”. Por supuesto que no es lo mismo una que otra y que aún queda mucho por hacer, pero una mutación de tal magnitud, sobrevenida de manera sorpresiva, no es algo que ocurra todos los días. Es, quizás, una muestra de que cuando llega el momento de la verdad, todos sabemos qué es lo verdaderamente “esencial”.

En el caso de la Educación Universitaria queda todavía camino por recorrer para diferenciar el grano de la paja, lo fundamental de lo accesorio, lo que aporta valor de lo que simplemente es una pérdida de tiempo, dinero y ganas.  Ahí es donde entra en juego una aplicación más de la forma “Lean” de ver el mundo y resolver problemas: Lean Higher Education.

¿Qué es Lean Higher Education? Pues ni más ni menos que aplicar principios y herramientas Lean a la enseñanza universitaria.

Volveremos a hablar de ello, pero mientras llega la “nueva” normalidad a las aulas universitarias, quizás no esté de más aprovechar la suspensión obligada de las clases presenciales (que no el “suspenso”) para volver, con ganas renovadas, a enseñar y a aprender lo que verdaderamente importa: primero, las personas (nuestro particular 6º principio Lean), después todo lo demás… Incluida, por supuesto, la formación y la evaluación no presenciales: la crisis actual ha demostrado que al menos una parte sustancial de lo que se venía haciendo hasta ahora puede hacerse de otra manera.

La CRUE (Conferencia de Rectores de Universidades Españolas), por ejemplo, publicó en tiempo récord un informe sobre procedimientos de evaluación NO presencial que, con mejor o peor fortuna, se ha aplicado a escala masiva, con la finalidad de no interrumpir el proceso formativo en la etapa universitaria. La formación on-line, en suma, ha demostrado ser una alternativa real a la presencial y, en algunos aspectos, más ventajosa (disminuye posibles contagios, así de simple).

Ahora que vislumbramos el fin del confinamiento, podemos atrevernos a soñar con que dentro de poco podamos encontrarnos físicamente con nuestros estimados estudiantes y, parafraseando a Fray Luis de León,  soltarles eso del “decíamos ayer”, que es lo que dicen que él dijo a sus alumnos justo el primer día que volvió a dar clases, después de unos años de “confinamiento” obligado en la cárcel, en su caso debido al virus de la intolerancia. Algunas cosas nunca cambian… Fray Luis de León no conocía Blackboard, ni Teams, ni Moodle, ni Adobeconnect, ni Google Hangout, ni Skype, ni Turnitin…ni falta que le hacía, pero seguro que si hubiese conocido tales herramientas habría hecho buen uso de ellas para enseñar de lo suyo, ¡vaya que sí!

Entre tanto, si quieres saber algo más de cómo aplicar Lean a la Educación Universitaria, lo que algunos llaman Lean Higher Education, aquí te dejo un enlace de interés: https://blogs.imf-formacion.com/blog/corporativo/formacion/lean-higher-education-que-es-para-que-sirve/

¡Salud!

Líder es a Lean, como yema es a huevo.