El #Recetario de Marta: EXPERTOS EN CAMUFLAJE.

Parece mentira que ya haya llegado el verano, pero un año más está aquí y con este post cerramos la temporada estival del Recetario hasta septiembre. Me gustaría recomendaros – esto ya como profesional de la salud y no como leanóloga – que hagáis el favor de tomar el sol con mucha moderación y utilizar protección solar para evitar lamentaciones a medio-largo plazo. Así que os voy a pedir que os protejáis con protector solar de 50 y os camufléis del sol si podéis usando filtros físicos como sombreros, gorras y por supuesto gafas de sol.

En el terreno Lean, resulta que el post hoy va también de camuflaje. A muchos sigue sin sorprenderles que tendamos a ocultar los errores. Si el mismísimo Taichii Ohno (padre de lo que hoy conocemos como metodología Lean) levantase la cabeza actuaría sobre los problemas y errores de inmediato. Porque… ¿para qué alargarlos? Si oculto un problema lo cronifico, si lo cronifico se enquista y ahí ya tenemos el follón armado. ¿Tanto cuesta? Pues parece que sí. Nos cuesta la vida destapar lo que se hace mal, y confieso que después de tantos años lidiando en un sector líder en desaprovechamiento y en malas prácticas como el nuestro, la única explicación que encuentro es que lo llevamos dentro. Digamos que es algo así como cultural. Si no, sigo sin entenderlo. Y como persona inquieta a la que le gusta llegar al fondo de las cosas (lo que en Lean vendrían siendo encontrar las causas raíz de los problemas), necesito analizar y encontrar respuestas.

Así que tras un análisis profundo de AÑOS, de muchos diagramas de Ishikawa y de “los 5 por qués” (entre otras herramientas Lean de análisis causal) esa es la conclusión a la que he llegado. Nuestra cultura está a años luz de la oriental en muchísimos aspectos y -aunque no hace falta avergonzarse- reconocerlo tampoco hace daño. Hay quien considera la cultura nipona demasiado rígida, estricta y conservadora, pero – le pese a quien le pese- estamos a años luz de ellos en lo que a respeto, perseverancia o educación se refiere (entre otras). Y no voy precisamente a rasgarme las vestiduras después de la afirmación anterior. Bien al contrario, creo que es el momento perfecto para poner en práctica lo que comentaba al principio de hacer aflorar lo que hacemos mal, así que debo confesar que somos unos procastinadores natos hasta en reconocer nuestros errores.

Vale, he cometido un fallo durante una tarea y de hecho lo sigo cometiendo cada día cada vez que repito la misma tarea, pero… ya si eso mañana lo comento y ya vemos si se puede arreglar porque, total, nadie se ha dado cuenta y tampoco es tan grave. Pasa una semana, de ahí varios meses y al final va y resulta que me paso toda mi vida cometiendo el mismo error y el asunto pasa sin pena ni gloria y nunca se resuelve. Pues resulta que, como consecuencia de ese error, hay otros tantos concatenados, así que lo que aparentemente no tenía importancia pasa a tenerla. Huyendo del drama, deberíamos reparar en el hecho de que estamos trabajando para mejorar la salud de las personas en la medida de lo posible, por lo que la magnitud de la tragedia puede llegar a tener mayor repercusión de lo que parecía en un principio, sobretodo si vamos sumando los errores camuflados de tantos otros profesionales.

Cometer errores no es gratis. El hacerlo tiene consecuencias a veces no reversibles y graves. Detectarlos a tiempo para resolverlos nos hará mejores a nosotros, a los procesos en los que estamos involucrados y a nuestras organizaciones. Sí, a ti que hoy lees estas líneas y eres un verdadero experto en camuflaje del error, te voy a recetar que en lugar de avergonzarte de un fallo lo compartas, te impliques en resolverlo y entierres la procrastinación por siempre jamás.

Si vas caminando por el camino Lean de la mejora continua encontrarás errores. Tropieza con ellos, cáete y levántate tantas veces como haga falta. Cada día estarás un poco más cerca de la excelencia.

¡Feliz verano Lean y hasta Septiembre!

Entrada publicada por
Marta Jorge Vispo – Perfil LinkedIn
Especialista en Metodología Lean.
www.osenseis.com

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