El #Recetario de Marta: EL MAYOR DE TUS TESOROS.

 En el post de abril del recetario os dije que no hay nada peor que desperdiciar el talento de un profesional de tu equipo. Del mismo modo que no podemos permitirnos el gran lujo de desperdiciar el talento de nadie, lo que tampoco se puede hacer es desperdiciar nuestro más valioso tesoro: el tiempo.

¿Te has parado a pensar en alguna ocasión qué harías sin él?

Seguro que sí. Todos y cada uno de los tipos de desperdicio que están descritos dentro de la metodología Lean suponen implícitamente un claro despilfarro de tiempo: si vuelvo a hacer un trabajo pierdo tiempo, si me muevo demasiado pierdo tiempo, si espero pierdo tiempo, si me interrumpen pierdo tiempo… De los 86400 segundos de un día además de dedicarle unos cuantos de ellos al descanso, de nosotros depende invertir el resto en algo productivo.

Lo sé, me he convertido en una maniática del aprovechamiento, y está claro que es uno de los peajes que he tenido que pagar debido al Lean. Y lo hago encantada. Además de despilfarrar mucho menos tiempo en mi día a día, el que he ganado lo he invertido en dedicarle mayor tiempo a mi familia, en conocimiento y – por qué no decirlo y esta es una de las grandes ventajas- en autoconocimiento. Ojo, que conste que no lo he logrado en cuatro días pero hoy puedo decir que atrás quedó la reactividad que había arrastrado durante años. Quería conseguir cosas, me enfadaba de mala manera al no lograrlas, pero claro, mis resultados siempre eran igual de pésimos porque nunca hacía nada diferente. Y menudo disgustazo oiga. Tremendo. Con el tiempo y el Lean bien reposado, entendido y mejor ejecutado comprendí con gran satisfacción que es infinitamente mejor ser proactivo. No debemos caer en el error de esperar que nos lleguen los resultados, es infinitamente más inteligente ir a por ellos. Y eso aún a riesgo de meternos un batacazo. De hecho, los habrá. Habrá muchos y algunos serán épicos, pero cada vez que eso ocurra hay que analizar y entender bien las causas, poner remedio, mejorar y entender el por qué no debe suceder lo mismo de nuevo. No podemos permitirnos el lujo de fracasar en algo y quedarnos tan panchos, achacando nuestra derrota a terceros sin más. Con toda probabilidad volveremos a caer en el mismo pozo el día que nos toque volver a enfrentarnos al mismo tipo de adversidad. Cuando verdaderamente analizas el por qué de las cosas, reconoces y asumes que en más ocasiones de las que te habría gustado tú mismo eras el principal responsable.

Tengo un perfil muy analítico que me ha acompañado durante toda mi vida pero el Lean me ha hecho ir un paso más allá, me ha cambiado y me ha hecho mejor, mucho más reflexiva y sobretodo mucho más propositiva. La grandeza de esta metodología está en cuánto me queda aún por mejorar. Ciertamente de este post podría extraer muchas recetas útiles, pero como tengo que elegir una hoy lo termino así: “No desaproveches tu tiempo esperando a que sucedan las cosas, haz que sucedan sin temor a equivocarte”.

Dra. Marta Jorge Vispo.

Médico Oftalmólogo – Especialista en metodología Lean.

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El #Recetario de Marta: EXPERTOS EN CAMUFLAJE.
El #Recetario de Marta: DESPERDICIANDO EL TALENTO.

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