Lean Higher Education

Lean Production, Lean Manufacturing, Lean Management, Lean Thinking, Lean Healthcare… ¿es posible que haya aún más “Lean” por descubrir? La respuesta es “sí” y la razón es simplemente que la forma de pensar “Lean” es aplicable, en principio, a todo tipo de actividades. Una de ellas, hasta hace poco “suspendida” a causa de nuestro amigo Covid-19 -el coronavirus más famoso del mundo-, es la Educación Universitaria. La crisis sanitaria ha demostrado cómo, en apenas unas horas, es posible transitar de la educación presencial tradicional a la educación “digital”. Por supuesto que no es lo mismo una que otra y que aún queda mucho por hacer, pero una mutación de tal magnitud, sobrevenida de manera sorpresiva, no es algo que ocurra todos los días. Es, quizás, una muestra de que cuando llega el momento de la verdad, todos sabemos qué es lo verdaderamente “esencial”. En el caso de la Educación Universitaria queda todavía camino por recorrer para diferenciar el grano de la paja, lo fundamental de lo accesorio, lo que aporta valor de lo que simplemente es una pérdida de tiempo, dinero y ganas.  Ahí es donde entra en juego una aplicación más de la forma “Lean” de ver el mundo y resolver problemas: Lean Higher Education. ¿Qué es Lean Higher Education? Pues ni más ni menos que aplicar principios y herramientas Lean a la enseñanza universitaria. Volveremos a hablar de ello, pero mientras llega la “nueva” normalidad a las aulas universitarias, quizás no esté de más aprovechar la suspensión obligada de las clases presenciales (que no el “suspenso”) para volver, con ganas renovadas, a enseñar y a aprender lo que...

Líder es a Lean, como yema es a huevo.

¡Tal cual! Del mismo modo que ya me contarás cómo se unta un huevo frito si no tiene yema, a ver cómo se implanta esto del Lean si no tenemos un líder, sensei, entusiasta o como lo quieras llamar, que difunda, adoctrine y guíe a la organización por la senda de Lean. Uno de nuestros directivos-líderes favoritos es Miguel Ángel Mañez, así que hemos recurrido a su blog Salud con Cosas buscando luz sobre este tema y en una de sus últimas entradas nos cuenta que hace un mes la revista Harvard Business Review publicó un artículo titulado “The Most Important Leadership Competencies, According to Leaders Around the World” que presentaba las competencias más importantes para el liderazgo según una encuesta a 195 líderes globales. Mañez nos lo cuenta así y no nos atrevemos a añadir ni una sola palabra: – Lo primero son los valores, concretamente los estándares de ética. (…) los líderes deben actuar con justicia, sin engaños y generando un entorno de confianza. (…) – La comunicación es básica: saber compartir objetivos con el equipo, transmitir adecuadamente los objetivos y las estrategias, buscar caminos comunes. Y todo se consigue con la escucha, la participación y la humildad. (…) – Flexibilidad para cambiar de opinión. Ser el líder o el jefe o estar en la cúspide de la jerarquía no implica que las decisiones que tomas son las mejores y no tienen ningún margen de error. Hay que aprender a revisar todas las decisiones y opiniones, tener en cuenta que las decisiones del líder nunca son definitivas y que muchas veces hay que enriquecerlas con la opinión...

Precipicio

Conocí una vez a un tipo, pongamos que hablo de J (el nombre es inventado, claro), famoso por su incapacidad para pasar desapercibido, como buen matón de tercera que era. Lo suyo no era desde luego la sutileza, más bien al contrario: en cuanto el jefe de la banda le señalaba un objetivo, allá que se iba nuestro personajillo presto a dejarle marcada la cara con su puño de hierro. Luego, claro está, volvía meneando el rabo a por más tarea (nunca hubo un chucho más dispuesto a servir a su amo). Al cabo de un tiempo le ocurrió lo que suele pasarle a los sicarios más genuflexos: ascendió. Y le pasó como al mono del cuento, que cuanto más alto subía más se le veía el trasero. El caso es que un buen idea, autoconvencido de sus dotes para el mando (la autocrítica nunca fue su fuerte), se vino definitivamente arriba; había tenido la oportunidad de que otro compadre le soplase al oído las bondades de la gestión moderna, ésa de la que tanto se habla en los libros con que decoraba su despacho de matarife de tres al cuarto, para darle lustre a su ascenso. Algo había que reconocerle: sabía aprovechar una oportunidad de medrar en cuanto la veía. Así que se puso manos a la obra (es un decir, más bien puños…), decidido a aplicar a sus quehaceres mafiosos las últimas herramientas de gestión. Claro está que era un hombre de su tiempo y es por eso que decidió empezar por ‘Lean’; uno puede ser un delincuente de tres al cuarto pero eso no le impide...

Sin palabras.

LinkedIn es una fuente inagotable de inspiración. Hoy hemos encontrado esta imagen que comparte Skip Steward –Chief Improvement Officer al Baptist Memorial Health Care- y que nos ha dejado sin palabras. ¿Te atreves a ponerlas? Mándanos tus comentarios. Consejo lean: Una imagen vale más que mil palabras. Y un vídeo (corto) más que diez mil. Dra. Ing. Isabel Muñoz Machín Socio & Chief Executive Officer (CEO) de Osenseis. Si te gustan nuestros contenidos, no olvides suscribirte a nuestro RSS Feed diario y/o a...

Llegó el momento de cambiar la conversación.

  Normalmente tras una desilusión podemos reaccionar de dos maneras: 1) Nos dejamos hundir en la pena del momento y nos perdemos en conversaciones vacías buscando culpables que normalmente siempre serán otros, sin buscar razones, o lo que es más importante, sin buscar la lección aprendida del hecho ocurrido. 2) Nos permitimos 5 o 10 minutos, no más, de tristeza, de melancolía, de pensar en aquello que pudo haber sido pero que ya no será, y nos ponemos manos a la obra con tareas y proyectos que nos vuelvan a ilusionar, que nos motiven, que nos impidan hundirnos en la tristeza, haciendo que surjan nuestras mejores armas para sacarnos a flote. Esto es básicamente lo que ha sucedido entre el jueves por la noche y durante el pasado fin de semana. Y que este artículo de Pilar Jericó “Para cambiar tu mundo, cambia tu conversación” ha venido a poner negro sobre blanco todo lo que ha pasado por mi cabeza estos días. Porque Osenseis siempre ha sido cosa de tres, y aunque ya hemos conseguido superar dos “opas hostiles” contra dos de nosotros, al final seguimos y seguiremos siendo tres. Pero de ésta última salimos aún más fuertes, hemos decidido cambiar la conversación, creernos que esto va en serio, que ya basta de jugar a los emprendedores… ha llegado la hora de la verdad, Osenseis es una EMPRESA, y como tal, vamos a empezar a conversar. Después de adaptar Bios y CVs, que si de algo sabe uno es de estas cosas, hemos iniciado ya las conversaciones con los partners que queremos que nos ayuden en esta nueva etapa de Osenseis. Tenemos...