Los principios de Taiichi Ohno #BL03

Una de las características que tienen las personas habitualmente denominadas “normales” es que no les gustan los problemas. Así que es muy posible que salgan huyendo o simplemente que los ignoren cuando se encuentren con alguno. Menos mal que los adictos a Lean no somos normales, je, je, je… Para los que estamos enganchados a esto del Lean, cada problema es un tesoro porque nos permite plantearnos por qué ha pasado y qué podemos hacer para que no vuelva a suceder. Para nosotros la vida es una sucesión de oportunidades para mejorar y nunca de problemas. Taiichi Ohno, ingeniero japonés considerado probablemente el mayor gurú del Sistema de Producción de Toyota TPS (recordemos que con el tiempo el TPS daría lugar a Lean) resumió este sistema en dos principios clave. Si, en sólo dos. Es lo que tienen los japoneses y el Lean, claro, sencillo, breve y al turrón. Ohno decía que esto va de mejorar continuamente, es decir, darle la bienvenida a los problemas y verlos como la posibilidad de fortalecer nuestros procesos o nuestra forma de hacer las cosas para que no se vuelvan a repetir los errores. Bajo esta perspectiva no nos importa quién lo ha cometido o detectado, porque el objetivo no es buscar culpables, sino averiguar el por qué, la causa raíz que lo ha originado para poder eliminarla. Casi nada el cambio de mentalidad que esto supone. Y por si esto fuera poco, otro recordatorio para aquellos que creen que esto sólo dura un rato. Mejorar continuamente es como ser bueno, es para toda la vida… Implicar a las personas significa darles autonomía...

Las dos caras del Lean #BL02

Esto de las dos caras de Lean suena como si fuésemos a hablar del doctor Jekyll y el señor Hyde… como si Lean tuviese un lado oscuro, pues no. En este caso los dos lados son buenos, pero hay que conocerlos y usarlos de forma conjunta para que Lean tenga sentido. Una de nuestras formas favoritas de explicar qué es Lean es utilizar el ejemplo de la moneda. Para Osenseis, Lean es como una moneda de dos caras: Por un lado podemos describir Lean como una filosofía o cultura de gestión. Lo que en el lenguaje coloquial diríamos “una forma de ir por la vida”. Los principios que hay detrás de esa cultura los resumía de forma magistral Taiichi Ohno en los años cincuenta: la mejora continua de los procesos a partir de la implicación de las personas. En nuestra entrada anterior dedicada al Botiq-Lean señalábamos que Shigeo Shingo, otro ingeniero japonés considerado un referente, decía que los cuatro propósitos de la mejora continua es hacer las cosas (en este orden de importancia): más fáciles, mejor, más rápidas y más baratas. Bajo estas premisas Lean puede ser definido como una cultura de mejora continua, basándose en mejoras sencillas, pequeñas e incrementales realizadas por las personas desde su propio puesto de trabajo. En el otro lado tenemos la caja de herramientas Lean. Todo un conjunto de técnicas a nuestra disposición para conseguir que nuestros procesos “luzcan estupendamente”: estandarización, gestión visual, 5S, A3, poka-yoke, hoshin kanri, spaguetti chart, shojinka, jidoka, SMED, VSM, TPM… Utilizando estas técnicas de forma aislada en algunos casos, o combinadas entre sí, en otros, podemos conseguir que...

Qué es Lean #BL01

Apliquemos por un momento eso que tanto escasea como es el sentido común y que, como nos gusta decir en Osenseis, es el “principio activo” de Lean. Si tuviésemos que adelgazar unos kilos, pongamos que 10 o 15, ¿alguien se plantearía cortarse un brazo, una pierna o la cabeza?. Seguro que no. Nadie se plantea “perder” lo que es valioso o importante, sino que entendemos que lo correcto es deshacernos de lo superfluo, lo innecesario, es decir la grasa. Esa es la esencia de Lean, eliminar la grasa de los procesos, lo innecesario, lo superfluo, el desperdicio, lo que no aporta. Veamos como los monigotes de Mónica López reinterpretan que es Lean en Sanidad en los 42 segundos que dura este vídeo: Shigeo Shingo, un ingeniero japonés, considerado el precursor (entre otras técnicas) del Poka-Yoke y del SMED, dijo hace más de 50 años que los cuatro propósitos de la mejora continua es hacer las cosas (en este orden de importancia): más fáciles. Nos encanta, es nuestra fijación particular, aplicar herramientas sencillas y fáciles para mejorar, aptas para todos los públicos y que puedan emplearse en nuestro entorno personal y profesional. mejor. Suele ser una derivada de la anterior. Al hacer las cosas más fáciles, te equivocas menos y las cosas salen mejor. más rápido. Efectivamente, más rápido, pero no porque te des más prisa o “corras” más, simplemente porque al provocar que sea más fácil hacerlo bien, no se cometen tantos errores, ni se pierde el tiempo en actividades innecesarias y por tanto se termina la tarea antes. más barato. La traducción en dinero de todo lo anterior...

Tu botiquín de primeros auxilios Lean se llama Botiq-Lean.

Los martes de los últimos meses hemos estado repasando una de las series que más éxito nos ha dado, la de los 14 principos de gestión de Toyota. Acabada esta serie, queremos hacer lo mismo con otra de las secciones del blog de las que más orgullosos estamos: por cómo surgió allá en 2016, por todo lo que implicó realizarla, por el magnifico trabajo de dibujo de Mónica López, pero sobre todo, porque nos puso en el camino a una de esas personas que valen su peso en oro, por su profesionalidad y su manera innovadora de ver las cosas, y por su manera de contagiarte las ganas de trabajar en cualquier proyecto que se le viniera a la cabeza. Amigo Rodrigo Gómez, va por ti el repaso a esta magnifica idea que acertamos a llamar en su día, el Botiq-Lean, el botiquín de primeros auxilios Lean. Del mismo modo que un botiquín no sustituye a un profesional sanitario, ni a un centro de salud o a un hospital, sino que permite que cualquier persona sin apenas conocimientos asistenciales pueda dar una respuesta rápida a un problema leve de salud (un pequeño golpe, un raspazo, un corte superficial…) o hacer una primera intervención rápida mientras se traslada al paciente a un centro especializado para que puedan valorarlo, el Botiq-Lean tiene exactamente la misma pretensión: Dotar al usuario, que no es experto en metodologías de mejor continua, de un kit donde pueda encontrar todo lo básico que necesita para abordar con éxito problemas leves, en este caso de organización y gestión, aplicables tanto en nuestro puesto de trabajo como en...

Botiq-Lean 20: Pon en marcha tus proyectos Lean con el A3.

Llegamos al final de nuestro recorrido por el Botiq-Lean o botiquín de primeros auxilios Lean que ACIS, la Agencia del Conocimiento en Salud de Galicia, ha compartido en abierto con todos nosotros a través de su canal de youtube P2P Investigación e Innovación. Ya son más de 12.000 las visitas que han tenido los videos de esta serie y eso no hubiera sido posible sin la colaboración de la extraordinaria Mónica López que ha dado personalidad propia a este Botiq-Lean con sus monigotes. Hablando de visitas, repasemos el ranking de los videos más vistos: En primer lugar, como no podía ser menos, el video que inicia esta serie: Qué es Lean En segundo lugar, los 5 principios Lean de Womack y Jones, contados en la entrega número cuatro del Botiq-Lean: Los 5 principios Lean Y ocupando el tercer lugar del pódium, los enemigos de Lean que conocimos en el sexto video de esta serie: Muda, Muri, Mura Pero si queréis echar un vistazo a la serie completa, aquí tenéis una recopilación de todas las entradas dedicadas al Botiq-Lean: Metodología Lean: 1.- Qué es Lean 2.- Las dos caras de Lean 3.- Los principios de Taiichi Ohno 4.- Los 5 principios Lean 5.- El 6 principio 6.- Muda, Muri, Mura 7.- Tipos de Muda 8.- 14 principios de Gestión de Toyota 9.- Lean y Seis Sigma 10.- Cómo implantar Lean Herramientas Lean: 11.- Genchi genbutsu 12.- 5 Por qué 13.- Estandarización 14.- Shojinka 15.- 5S 16.- Gestión visual 17.- Poka-yoke 18.- Kanban 19.- Kaizen 20.- A3 Llegados a este punto, tan sólo nos queda ponernos manos a la obra y...