Campeones, campeones, ooe, ooe, ooe!

La semana pasada nuestra CEO, Isabel Muñoz, nos contó algunas cosas sobre Lean en el sector sanitario en una Jornada que tuvo lugar en el Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid y que tuvo una excelente acogida vista la cantidad de contactos que hemos tenido después de su ponencia.

La presentación íntegra la ponemos a tu disposición a través de esta slideshare:

Así que con este subidón, nos hemos acordado de una entrada que nos envió Juan Carlos Viela hace un mes al ritmo de  “Campeones, campeones, ooe, ooe, ooe”. Es toda vuestra.

OOE, ¿qué es esto?

Lo primero que me viene a la mente es el final de los cánticos con que los hinchas animan a su equipo favorito. Se oyen en mitad de un partido, “A por ellos, ooe…” y tras alcanzar la gloria con la victoria en un campeonato, “Campeones, campeones, ooe, ooe, ooe”. No, no puede ser. Ooe es ahí una muletilla sin significado con la que poder completar una frase musical.

Los conversos a la filosofía Lean piensan que se trata de una errata de alguien que ha querido escribir OEE, las iniciales de Overall Equipment Effectiveness, indicador con el que se mide la eficiencia general de una línea de producción. Ooe tampoco es un desliz, para desconsuelo de los que pensaban eso.

Si no es nada de eso, ¿qué es entonces ooe?

OOE son las iniciales de Overall Operation Effectiveness, indicador con el que medir la ganancia general de eficiencia de toda una operación.

En un proceso en el que se producen exclusivamente cantidades variables de un determinado producto, OEE y OOE coinciden en el fondo; los conceptos que hay detrás de ellos son los mismos y el cálculo de ambos resulta muy sencillo. El cálculo del OEE se complica algo más si en el proceso se elaboran cantidades variables de dos productos similares, sometidos a las mismas actividades. Y se vuelve más dificultoso cuando hay que someter varios productos a las mismas actividades, en orden y cantidades aleatorias. Calcular el OEE ya precisa de una infraestructura de medida, compuesta por dispositivos conectados a un ordenador encargado de proporcionar el número buscado.

Uno puede imaginarse que es posible conocer el OEE en un proceso en el que el resultado no es un producto, sino varios que aparecen simultáneamente al final, como ocurre con la obtención del queso fresco. No se atisba cómo hay que proceder para saberlo, pero hay que tener fe en que es posible.

Algo parecido puede suceder si se desea conocer el OEE conjunto de dos procesos, de uno de los cuales salen huevos de distintos calibres y, de otro, castañas de varios tamaños. Sobra decir el tiempo, el esfuerzo y el coste que habría que desembolsar para saber el OEE de una fábrica en la que, además, están presentes la administración, los recursos humanos, el aparato comercial, la logística, y alguno que otro más.

¿Alguien se imagina cómo conocer el OEE en el mundo de los servicios? Si las situaciones anteriores se pueden dar en entornos fabriles, en la operativa logística se mezclan todas ellas cada día. No hay dos productos terminados idénticos. A primera vista, solo a los locos se les ocurriría intentar saberlo.

Calcular el OEE en estas situaciones se antoja harto complicado, por no decir imposible. De los tres factores que lo componen, disponibilidad, rendimiento y calidad, solo la disponibilidad se puede agregar con facilidad; los otros presentan dificultades en cuanto se trata de sumar unidades diferentes. Es de suponer que intentar saber el OEE en estas circunstancias requiere un esfuerzo que no merece la pena abordar por el coste, la demora en la obtención de resultados y la poca utilidad para gestionar la realidad presente.

El OOE resuelve estos problemas de una manera sencilla, pero muy diferente a lo que se está acostumbrado a ver. Es una consecuencia inmediata de la aplicación del método Loypro, que mide la ganancia real de eficiencia de un proceso del que se obtienen varios productos simultáneamente, en cantidades sin relación entre si, continuamente cambiantes. El método tiene en cuenta el rendimiento y la calidad, pero no la disponibilidad. La ganancia de eficiencia se determina con la misma variable en todos los procesos. Por tanto, se pueden establecer cuantos niveles de agregación se deseen.

Los valores hallados en las agregaciones parciales siguen sin contener el efecto de la disponibilidad, el cual se incorpora al final de todas ellas. El OOE es el valor resultante tras la última agregación. Su implantación se puede hacer en una simple hoja de cálculo.

El siguiente enlace describe el método Loypro. Al final del todo aparece una tabla con una aplicación para un almacén, en la que se muestran los procesos y su agregación. La última línea es el valor del OOE.

¿Qué es el OOE?

Un novedoso indicador de la eficiencia real de toda una operación. Mide la gestión operativa de un conjunto y sus partes a partir de la aplicación del método Loypro, algo que, hasta ahora, no se ha podido determinar. Es una herramienta sencilla, barata y muy útil para los responsables de producción. Está llamando a su puerta para que disfrute de sus beneficios.

Más información en Loypro, tlf. 656 697 611, e-mail. jcviela@wanadoo.es

Gracias Juan Carlos, la semana que viene os presentaremos un sencillo ejemplo aplicado a nuestra vida real. Así que mientras podéis leer más sobre el OEE y el OOE en la web de Loypro.

Consejo lean:

“Hay que hacer Lean en Sanidad sí o sí, no es cuestionable”  (Isabel Muñoz, CEO de Osenseis 27/03/14).

¡Se busca!
El Chavaltupalantismo.