Creatividad kaizen.

Hoy cedemos nuestra casa a Gustavo Amorós Albert, ingeniero apasionado (o al menos así se presenta él) del Lean Manufacturing, con certificado Six Sigma Black Belt y experto en Lean Manufacturing. Ha pasado más de 12 años en diferentes industrias aplicando herramientas Kaizen para reducir costes, hasta que se dio cuenta que el desarrollo de las personas es la base para el éxito de los proyectos de Mejora Continua. Alguien que habla de Lean y de personas tenía que tener su propio espacio en este blog, por eso hoy compartimos con todos vosotros un resumen de uno de los capítulos de su libro “Mejora continua sin límites” en el que habla sobre Creatividad Kaizen: No se pueden resolver los problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos. (Albert Einstein) Si le preguntas a cualquier director de fábrica, a cualquier encargado, a cualquier jefe de producción si le gustan los problemas va a decir “no, para nada”. Así que, como esa variabilidad del proceso e incertidumbre siempre existirá y los problemas imprevistos irán apareciendo, debemos trabajar para minimizarlos y corregirlos con rapidez. Para buscar las causas raíz de los problemas hay que pensar, hay que usar el cerebro. Y para ello deberemos saber cómo funciona esta masa gris. De manera general tenemos tres cerebros, el interior y más antiguo llamado Reptiliano (creado hace unos 500 mill. de años), la parte media llamada cerebro Límbico (unos 200 mill. de años) y la parte arrugada externa, correspondiente a un 80-85% del peso total y llamado Neocortex (antigüedad unos 100 mill. de años). Las partes más internas (reptiliano y límbico) son las encargadas de protegernos, de quitar...

La importancia de pensar lento pero actuar rápido.

Vamos terminando ya este repaso que estamos dando a nuestra serie sobre los 14 principios de gestión de Toyota, para hablar de la mejora continua. Y lo hacemos continuando con la Sección IV: La resolución continua de los problemas fundamentales impulsa el aprendizaje organizativo. Y más en concreto con el Principio nº 13 (abstenerse supersticiosos, jejeje…) Principio 13: Tome decisiones por consenso lentamente, considerando concienzudamente todas las opciones; impleméntelas rápidamente Toyota: Para Toyota, el cómo uno llega a la decisión es tan importante como la calidad de la decisión. Es obligatorio dedicar tiempo y esfuerzo para hacerlo bien. De hecho, la dirección le perdonará una decisión que no funcione como estaba previsto, si se ha utilizado el proceso correcto. Una decisión que por casualidad funcione bien, pero que ha estado formulada sin los pasos necesarios, es más probable que reciba una reprimenda de su jefe. (…) Hay una teoría clásica de la belleza que procede del arte griego y del arte romano: Dios está en los detalles. Incluso el friso del Partenón, que está muy arriba del suelo donde estaban los espectadores, es perfecto, para que sus dioses lo pudiesen ver. Creo que la excelencia de Toyota está en los detalles. Robert Mallery, contratado en 1989 por Toyota como abogado. Osenseis, versión Poplean: Es mejor una solución “regular” consensuada que una “brillante” solución impuesta. Si hay entendimiento entre las partes las deficiencias que la solución “regular” ponga en evidencia se irán resolviendo, mientras que la “brillante” solución será boicoteada sistemáticamente por las partes que no fueron consultadas. Seguro que pasado un tiempo la solución “regular” está más implantada y aceptada por...

La importancia de comprobar las cosas por uno mismo.

Entramos en la Sección IV de esta serie sobre los 14 principios de gestión de Toyota, para hablar de la mejora continua. Principio 12: Vaya a verlo por sí mismo para comprender a fondo la situación Toyota: Observe el taller de producción sin ideas preconcebidas y con la mente en blanco. Repita cinco veces “por qué” para cada asunto. Taiichi Ohno Osenseis, versión Poplean: Desde luego Taiichi Ohno fue una persona brillante. ¡Casi nada lo que era capaz de decir en un par de frases!. “Observe el taller de producción”, eso implica que hay que salir del despacho y acercarse hasta el “tajo” (gemba en la jerga Lean) para ver qué es lo que realmente está sucediendo. Es muy fácil desde la distancia, sentado en una cómoda silla, hacer juicios de valor sobre el trabajo de otros. Pero cuando uno lo ve de cerca, lo toca e incluso trata de hacerlo, la perspectiva cambia, y mucho. “Sin ideas preconcebidas y con la mente en blanco”. Uff, que difícil es hacer esto con lo listos que somos y lo mucho que sabemos de todo. Da igual que sea de medicina, de derecho laboral, de mecánica o de cortar flequillos, tenemos conocimiento y experiencia de lo que haga falta. Pues lamentablemente con Lean no vale. Las cosas se hacen por algo y hay que comprender su por qué desde la humildad y el respeto hacia las personas que realizan ese trabajo.   “Repita cinco veces “por qué” para cada asunto”. En nuestra entrada ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué? ya hablábamos de esta poderosa herramienta. La verdadera mejora implica plantearnos una serie...

CompLean: Compliance al estilo Lean.

Esta semana Osenseis ha comenzado una nueva serie: COMPLEAN (Compliance al estilo Lean), de la mano de nuestro CSO, Pelayo Benito, Doctor en Derecho del Trabajo y experto en Compliance y Protección de Datos. El primer martes de cada mes nos acercará más a este “apasionante” mundo del Compliance o Cumplimiento Regulatorio. Como nos cuenta Pelayo en su brillante entrada Una reunión secreta, ambientada en la época nazi, el término Compliance atiende de modo prioritario, aunque no exclusivo, a la labor de prevención de incumplimientos con posible relevancia penal para las personas jurídicas como consecuencia de la gestación o comisión en su seno de delitos por parte de sus directivos y trabajadores. ¿Y qué puede aportar la utilización de Lean al Compliance? En la entrada de hoy os mostramos tres razones por las que desde Osenseis creemos que Lean tiene mucho que aportar al Buen Gobierno de las organizaciones y a su Cumplimiento Regulatorio: Problema y solución surgen del Gemba. Lean nos exige que hayamos “visto y comprendido” el problema, que lo hayamos “vivido” (puedes revisar nuestra entrada ¡Que te vayas al Genchi Genbutsu! (y no es un insulto)). Las personas son las protagonistas, tanto a la hora de identificar el problema, como la solución. También resulta imprescindible evidenciar la situación con datos y con la propia información que surge del gemba (recordemos que gemba es el lugar donde ocurre la acción, el puesto de trabajo). Creemos firmemente que esta es una garantía de que las decisiones se toman con sentido, desde el lugar adecuado, sin desviaciones inapropiadas. Decisiones por consenso (Nemawashi). Ya lo contábamos en la serie Los 14 Principios...

Tiempo de no hacer nada.

Ahora que todos estamos metidos de lleno en la Semana Santa y disfrutando de una u otra manera de unos días diferentes, nuestra propuesta es aprovechar para… no hacer nada. Sí, nada. Nada de nada. De lo provechoso que es no hacer nada ya sabíamos porque desde diferentes perspectivas relacionadas con la psicología han hablado mucho sobre ello, pero hoy Carmen Valverde, Ingeniera especializada en Organización Industrial nos explica desde su blog Lanzamiento Personal, Los beneficios de no hacer nada y el por qué deberías introducirlo en tu rutina y cómo puede ayudarnos a ser más productivos:  “(…) Necesitas tiempo de ocio para despejar tu mente y crear nuevos espacios en tu cabeza para que surjan nuevas ideas para tener un vida más productiva, creativa y, por qué no decirlo, vibrante. Parar no es perder el tiempo, es reducir las probabilidades de que el tiempo que pasas en actividades como el trabajo o las relaciones personales sea desperdiciado o tenga poco valor. Si vives continuamente ocupando y llenando cada minuto de tu existencia con cosas que tienes que hacer, estarás negándole poco o ningún espacio a tu mente para que surjan nuevas ideas y se renueve. (…) Beneficios de no hacer nada En nuestra sociedad obsesionada por la productividad, tendemos a devaluar la práctica de la ausencia de objetivos. Es una prioridad tan baja que realmente no descansamos hasta que nos hayamos agotado por completo. ¿Pero es realmente productivo correr hasta que tu cuerpo y mente están tan fatigados que se niegan a trabajar? Puede existir el peligro de perder la conexión con nosotros mismos sino nos permitimos períodos de pensamiento ininterrumpido en donde surjan el crecimiento personal...