El #Recetario de Marta: LA PERSPECTIVA IMPORTA…Y MUCHO.

No creo en los milagros. Creo en las personas que aunando esfuerzos llegan lejos y hacen llegar lejos a las empresas. El Lean no hace milagros, pero con la filosofía bien entendida y aplicada poniendo el foco en el lugar adecuado consigue beneficios reales que con voluntad pueden perdurar en el tiempo. Una de las claves para que la metodología sea exitosa a nivel sanitario es centrarse en las actividades que aportan valor y mejorarlas. Desde una perspectiva Lean -y pese a los escépticos- lo que aporta más valor es el acto médico que tiene lugar en el consultorio y no el despacho del gerente. Si se priorizan los resultados y la reducción de costes por encima del acto médico, nos posicionamos en una perspectiva inadecuada y nos alejamos del éxito. ¿Y cómo le explicamos esto a un gerente que no sabe de Lean y ni le suena? En primer lugar debemos recordarle que los pacientes son nuestra razón de ser y que es precisamente en la interacción médico-paciente donde podremos identificar más desperdicio. Cuando terminé la especialidad y me enfrentaba al gran reto de atender sola a pacientes en el consultorio, me preocupaba – y mucho- no estar a la altura de la situación. En un principio, la ingenuidad de la inexperiencia y juventud me hicieron pensar que el paciente valoraría por encima de todas las cosas que como profesional de la medicina yo tuviera todo el conocimiento del mundo (y parte del universo y, de paso, del más allá). Consciente de que eso era inviable por más empeño que le pusiera, afronté con inquietud mis primeros “actos...